Una industria paralizada

SAG-AFTRA en huelga: el gremio de actores se sumó a los guionistas en el reclamo

Desde el 14 de julio los actores están en huelga. Acá te contamos todo sobre los reclamos de SAG-AFTRA y lo que implica para la industria

por | Jul 31, 2023

SAG-AFTRA en huelga: el gremio de actores se sumó a los guionistas en el reclamo

Este es un año bisagra para la industria del cine, y especialmente para Hollywood. Hace solo unos meses pensábamos que el antes y después más importante de la industria de los últimos años había sido la pandemia de 2020, que paralizó el negocio y cerró las salas de cine por mucho tiempo. Y aunque la pandemia definitivamente es un ingrediente importante para el contexto actual, podríamos decir que los cambios, decisiones (y fusiones) que llevaron a este momento arrancaron mucho tiempo antes.

La unión hace la fuerza

El 2 de mayo de 2023, hace casi 90 días, el sindicato de guionistas de Estados Unidos (WGA, por sus siglas en inglés) declaró huelga contra la AMPTP (Asociación de Productores de Películas y Televisión, por sus siglas en inglés), que representa a los grandes estudios y a las plataformas de streaming (Warner, Universal, Disney, Netflix, Amazon Prime, Apple, entre otros). La huelga anterior de guionistas fue a fines de 2007, y se extendió por 100 días hasta comienzos de 2008. 

Algunos días después, el sindicato de directores -a contramano de lo que se venía especulando- sí logró llegar a un acuerdo con los estudios y renovar sus contratos por otros tres años. Pero aún estaba pendiente el arreglo del sindicato más grande de la industria, el de los actores: SAG-AFTRA.

Fran Drescher, presidente de SAG-AFTRA, y Meredith Stiehm, presidente WGA

Este gremio ampara a más de 160.000 trabajadores que no están solo en Estados Unidos. En 2012 se fusionó SAG (Sindicato de actores) con AFTRA (Federación de Artistas de Radio y Televisión), resultando en un gremio mucho más grande y con una nueva sigla, que actualmente es presidido por Fran Drescher, conocida mundialmente por interpretar a la icónica Fran Fine en The Nanny (1993-1999).

Desde el sindicato de guionistas se esperaba que los actores pudieran unirse a sus protestas para aumentar el volumen de los reclamos para llegar a oídos de la AMPTP porque después de todo, SAG-AFTRA es un gremio mucho más grande y con caras muchos más conocidas que la mayoría de los miembros de WGA. Los guionistas son una parte fundamental del cine y la televisión, pero en Hollywood casi nunca tienen las prioridades muy ordenadas.

uN POCO DE contexto

Así fue que después de una prolongación de la fecha límite para llegar a un acuerdo que finalmente no se logró, el pasado 14 de julio SAG-AFTRA se declaró en huelga, resultando en la primera doble huelga desde 1960, cuando el gremio de actores era presidido por Ronald Reagan. En aquel entonces el contexto era muy diferente, pero aún así hay ciertas similitudes en los reclamos.

En aquella época, la televisión empezaba a estar en auge. Prácticamente todas las casas de Estados Unidos tenían un televisor donde las familias miraban su serie favorita y también películas, que ya no solo estaban reservadas para la pantalla grande. Así fue que actores y guionistas salieron a las calles a reclamar por los famosos residuales, que eventualmente ganaron.

¿Qué son los residuales?

Cada vez que un programa de televisión o película era emitido por alguna señal de cable, los realizadores eran compensados monetariamente. Este modelo fue muy exitoso por décadas, generando muchísimas ganancias a actores, guionistas y directores de series que se repitieron una y otra vez. La misma Fran Drescher sigue recibiendo residuales por los episodios que se siguen emitiendo de The Nanny en todo el mundo, incluyendo nuestro país.

Pero lejos estamos de los sesenta y la televisión de cable ya no es lo que era. Hoy son las plataformas de streaming la principal forma de consumo de series y películas desde los hogares, así que al igual que como pasaba hace setenta años, un cambio de paradigma obliga a los artistas a pedir que sus derechos se adecúen a la nueva realidad.

En su discurso después de haberse confirmado el paro, Fran Drescher fue durísima con los estudios, asegurando que “son víctimas de una industria codiciosa” y calificando la situación como “asquerosa”.

Francamente no puedo creerlo, lo alejados que estamos sobre tantas cosas. Como alegan pobreza, y que pierden dinero por acá y por allá, mientras le dan cientos de millones de dólares a sus CEOs. Es asqueroso. Vergüenza debería darles. Están en el lado incorrecto de la historia.

Fran Drescher

La modificación del cálculo de los residuales, que es un reclamo que comparten con la WGA, requeriría que las plataformas blanqueen de alguna forma los números de reproducciones de los títulos de su catálogo, algo que hasta ahora se han negado rotundamente a hacer.

En redes sociales se viralizó un video donde Kimiko Glenn, una de las actrices de Orange is The New Black (2013-2019), una de las series originales más exitosas de Netflix, mostraba el detalle de lo que había cobrado en concepto de residuales por la serie. La suma ascendía a 27,30 dólares.

Otra de estas historias que trascendieron y ponen en perspectiva la situación que están pasando la mayoría de los miembros de ambos gremios es la de Alex O’Keefe, parte del equipo de guionistas de la aclamada serie The Bear (2022-) de Hulu. Contó que mientras fue a recibir el premio de WGA a Mejor Serie de Comedia, el saldo de su cuenta bancaria estaba en rojo. Mientras trabajaba en los guiones de la serie, vivía en un pequeño departamento en Brooklyn sin calefacción, y nunca tuvo la oportunidad de ir al set de la serie para la que trabajaba.

Un futuro distópico

Otro punto importante del reclamo de SAG-AFTRA es la regulación del uso de Inteligencia Artificial, un tema que también preocupa a los guionistas. Durante la conferencia de prensa el día del anuncio de la huelga, trascendió una de las propuestas de AMPTP que el gremio obviamente consideró insultante. Consistía en que los estudios puedan escanear los rostros de los extras, pagándoles solamente por un día de trabajo, y teniendo la posibilidad de usar su imagen por toda la eternidad. Black Mirror se quedó muy corto.

Por otro lado, los actores también están reclamando por un punto que tiene que ver con las audiciones y la nueva metodología que quedó instalada después de la pandemia. Las llamadas “self-tape auditions” son videos que los actores tienen que grabar y enviar a los estudios para tratar de ganarse un papel. Estos videos corren por cuenta de los actores, quienes tienen que cubrir los gastos para hacerlo profesionalmente. Desde el gremio se pide que las audiciones presenciales vuelvan a ser el estándar.

¿Qué implica la huelga?

La huelga de SAG-AFTRA impide a los actores y actrices no sólo participar de rodajes, sino también de realizar cualquier tipo de promoción de trabajos terminados. Es decir entrevistas, junkets de prensa o participación en podcasts. Tampoco pueden asistir a paneles, festivales o avant premieres de sus películas.

De hecho, cuando la huelga se confirmó el día 13 de Julio, se estaba llevando a cabo la premiere de Oppenheimer en Londres. Pero cuando se confirmó la noticia, el elenco se retiró de la alfombra roja y no estuvo presente durante la proyección.

Aunque esto obviamente implica que las producciones de películas y series se detuvieron por completo, también afecta a proyectos ya terminados que necesitan la promoción de sus estrellas para ayudar a darles el impulso que necesitan en la taquilla.

Es el caso, por ejemplo, de Challengers, la nueva película de Luca Guadagnino. Días después del discurso de Fran Drescher, Warner Bros. Discovery postergó la fecha de estreno de este drama protagonizado por Zendaya, Josh O’Connor y Mike Faist. El estudio necesita de Zendaya para llevar a la audiencia a las salas de un proyecto original como este, que de hecho estaba programado para ser el film de apertura del Festival de Venecia, pero terminó siendo excluido de la programación de este año.

También es el caso de Poor Things de Yorgos Lanthimos, que -aunque sí formará parte de la competencia por el León de Oro– su fecha de estrenó se pasó para diciembre de este año. Pero seguramente no veremos a Emma Stone ni a Mark Ruffalo caminar por la alfombra roja de Venecia para promocionarla.

Hace solo unos días, Sony también anunció nuevas fechas para algunos de sus estrenos más grandes, entre ellos Spider-Man: Beyond the Spider-Verse, la segunda parte de una de las películas animadas más aclamadas y exitosas del año. Sony lo postergó indefinidamente sin anunciar nueva fecha, aunque en el caso de esta película, puede que esté relacionado con algunas denuncias y problemas con los animadores que trascendieron hace algunas semanas. Obviamente también tiene que ver con trabajadores haciendo su trabajo en malas condiciones. También movieron la fecha de estreno de Kraven para 2024.

Algunas producciones independientes, sin embargo, lograron conseguir excepciones de parte del sindicato para poder continuar con sus rodajes, ya que las productoras no forman parte de la AMPTP. Es el caso de 39 películas independientes que siguen en producción, incluyendo dos de A24, que aunque no forma parte de la Asociación de grandes estudios, acordó acatar cualquier término que se acuerde en las negociaciones.

¿Hay arreglo a la vista?

El hecho de que los estudios empiecen a mover fechas de estrenos de sus calendarios indica que no habría un arreglo con los gremios a la vista. Según comentan miembros del gremio, la AMPTP no estaría dispuesta a sentarse a negociar a acordar nuevos términos con ninguno de los dos sindicatos. El medio Deadline publicó hace unas semanas una declaración de un ejecutivo que aseguraba que desde su lado estaban esperando que “los miembros del gremio empiecen a perder sus departamentos y sus casas” para así volver a negociar con más ventaja. 

Mientras tanto, las manifestaciones y “picket lines” se llenan de estrellas que salen con carteles y remeras a apoyar a sus colegas miembros del gremio. Colin Farrell, Jessica Chastain, Brian Cox, Daniel Radcliffe, Jason Sudeikis, Rosario Dawson, Olivia Wilde entre muchos otros se mostraron en solidaridad saliendo a reclamar por sus derechos.

Hace unos días, un efusivo Bryan Cranston desde Nueva York tomó la palabra y se dirigió personalmente a Bob Iger, CEO de Disney diciendo:

Le pedimos que nos escuche cuando le decimos que no dejaremos que nuestros trabajos sean reemplazados por robots. No permitiremos que nos quiten nuestro derecho a trabajar y a ganarnos la vida decentemente. Y por último y más importante, ¡no dejaremos que nos quiten nuestra dignidad!

Estamos en un momento bisagra que definirá el futuro de la industria. Una industria que poco a poco y por culpa de las corporaciones cada vez más grandes y ambiciosas han transformado el arte en un negocio, en fríos números, en acciones, en suscriptores, en empresas tecnológicas donde los que se hacen cada vez más ricos son unos pocos, que nada tienen que ver con la creación del arte que tanto amamos.

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