Daredevil Born Again (2025-) se nos presentaba con el quiebre entre Nelson, Murdock y Page, y con eso, el fin de una era. En la intro, el icónico cartel con sus nombres caía a la vez que el mundo entero de Matt Murdock (Charlie Cox) quedaba destrozado. Pero, de las ruinas, Daredevil volvía a levantarse más fuerte que nunca.
Irónicamente, esta nueva introducción no solo resumía a la perfección el comienzo de una nueva historia del Hombre Sin Miedo, sino que también lograba reflejar el complicado drama detrás de la producción de su primera temporada. Teniendo ya control total de la segunda temporada desde su inicio, Dario Scardapane (The Punisher), parece haber tomado nota de todo lo que no funcionó en el cuasi experimento que fue la primera parte, Gracias a eso, uno de los personajes más complejos y celebrados de Marvel finalmente tiene el renacer que merecía.

Dónde están nuestros héroes
Seis meses pasaron desde que el nuevo alcalde de Nueva York, Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio), le declaró la guerra a los vigilantes. Instalando una ley marcial que le da carta blanca a la AVTF, su fuerza especial anti-vigilantes, esto da rienda suelta a una violencia desmedida. Un sentimiento revolucionario empieza a popularizarse en las calles mientras los medios tradicionales niegan esta realidad, reportando que la ciudad está en su mejor momento.
Matt Murdock está desaparecido, pero Daredevil está más activo que nunca. Ahora con un traje completamente negro, lucha literalmente desde las sombras. Con las letras DD en su pecho, es evidente que algo nuevo se está construyendo: el Diablo de Hell’s Kitchen se está convirtiendo en un símbolo de resistencia.
Tras haberse reencontrado con Karen Page (Deborah Ann Woll), ambos trabajan incasablemente, juntando evidencia para así desencadenar la caída de Fisk. Eso da lugar también a que el eterno baile entre Matt y Karen de “se van a juntar o no” finalmente haya culminado en un romance en donde parecen estar ellos solos contra el mundo, como unos Bonnie y Clyde justicieros.

Por fin aparece un faro de esperanza cuando Daredevil intercepta al Northen Star, un barco que transporta armamento militar del mercado negro hacia Red Hook, el muelle que controlan los Fisk. Es una operación lo suficientemente obscena como para que Kingpin vuelva a estar detrás de las rejas. Pero exponerlo no resultará tan fácil, ya que el alcalde sigue manipulando la opinión pública.
Como piezas de ajedrez
Si hay algo que Scardapane dejó en claro con esta segunda temporada es haber comprendido a la perfección los puntos más flojos de aquel Frankenstein que fue la primera temporada. Porque si hay algo que no había logrado aprender de la impecable adaptación de Netflix era su atención hacia el gran elenco de personajes secundarios, en donde todos y cada uno funcionaban como piezas de ajedrez.
La primera temporada de Daredevil Born Again estaba tajantemente enfocada en Matt, con la mayoría de los personajes a su alrededor teniendo un desarrollo de básico a casi nulo. Extrañamente, eso parecía recalcar la sensación de que desde la muerte de Foggy, el mundo que rodeaba a Murdock era mucho más opaco y casi claustrofóbico para él.

La serie, sin buscarlo, terminó reforzando la sensación de aislamiento de su protagonista, siendo esto rectificado llegado el final con su reencuentro con Karen y el inicio de la guerra a futuro. Justamente un cambio definido con la incorporación de Scardapane como nuevo showrunner de la serie.
En esta segunda temporada nos reencontramos con un Wilson Fisk que, a pesar de haber aparentemente llegado al pináculo de su poder, comienza a observar que una sombra se cierne sobre su trono. Hace así su aparición el tan misterioso como irritante Mr. Charles (Matthew Lillard), un agente bajo las órdenes de Contessa Valentina Allegra de Fontaine (Julia Louis-Dreyfus), directora de la CIA. Queda claro que Mr. Charles no solo está ahí para limpiar los desastres de un plan mal ejecutado, sino que le recuerda a Fisk que -por más que sea el pez gordo del lago- afuera lo observa un mar con bestias mucho más grandes.
Todavía confiando en que el sistema judicial puede hacer frente a las injusticias, Kirsten McDuffie (Nikki M. James), socia de Murdock en la firma de abogados que combina sus nombres, mantiene la oficina a flote a duras penas. Ella se carga al hombro la defensa de Jack Duquesne (Tony Dalton), el enmascarado Swordsman a quien conocimos en Hawkeye (2021) como el prometido de la madre de Kate Bishop (Hailee Steinfeld).

Tras una pantomima de juicio evidentemente injusto, la cámara se ladeaba al enfocar a la jueza dictando sentencia, señalando a un sistema judicial corrupto. “Una farsa para el entretenimiento de las masas, presentado en toda su fea gloria por el hombre que sostiene la balanza”, dictaba Jack con una de las frases más contundentes de esta mitad de la temporada.
Parte clave detrás de ese juicio fraudulento es la manipulación del análisis psicológico a Duquense llevado a cabo por la doctora Heather Glenn (Margarita Levieva), ex de Matt. Jefa del Departamento de Salud Mental bajo las órdenes de Fisk, es evidente que el ataque que sufrió a manos de Muse (Hunter Doohan) le dejó a Heather varios traumas.
Creyendo firmemente que los vigilantes solo lideran el caos y nuevas olas de violencia, la vemos cruzar limites morales mientras encuentra refugio en el alcohol. Irónicamente, conserva la máscara ensangrentada de su agresor. En su última aparición, la vimos poner un clavo en la pared, colgando un cuadro que posiblemente simbolice a futuro un vínculo aún más profundo con el encapuchado que intentó convertirla en una siniestra obra de arte.
El medio es el mensaje

El rol de los medios se pone en juego a través del personaje de BB Ulrich (Genneya Walton), sobrina del periodista aliado de Murdock en la serie de Netflix. Mientras que su programa El reporte de BB, muestra una Nueva York en donde entrevistados defienden el fascismo mientras su economía los mantenga a flote, las redes sociales muestran otra cosa. Usando una máscara de Fisk y parodiándolo, BB expone la corrupción de su gobierno.
Trabajando además como una de las fuentes de Page, vemos a BB formar una extraña relación con Daniel Blake (Michael Gandolfini), el joven Director de Comunicaciones de Fisk. A pesar de que Blake parece intentar seducirla torpemente mientras ella lo manipula para sacarle información, la serie nos da atisbos de que Daniel quizá no sea tan ingenuo y por algo llegó al lugar de poder en donde se encuentra.

Finalmente, uno de los platos fuertes de la temporada es la vuelta de Bullseye (Wilson Bethel). Su aparición amerita un cambio en el logo de Marvel hacia el azul que representa al villano, remarcando que su participación en la historia cambiaría el rumbo de manera tajante. Tras salvar a Daredevil de ser ejecutado por la AVTF, Bullseye dejó en claro de que está en un camino de lo que él considera es su redención. Considerando que “el enemigo de mi amigo debe también ser mi amigo”, busca vengarse de los Fisk tras años de manipulación por parte de ambos.
Mientras Karen se niega a aceptar la ayuda por parte de quien asesinó a Foggy Nelson (Elden Henson), es evidente que Matt tiene sus dudas. Lo cual no significa que apruebe los modos de Poindexter. ¿Acaso todo bien justifica un gran mal? Una vez más, vemos que el Diablo de Hell’s Kitchen se balancea sobre una línea muy fina de contradicciones morales.
Tomando del pasado para crear algo nuevo
La primera mitad de la segunda temporada de Daredevil: Born Again comenzó estableciendo los cimientos de una trama más amplia, alejándose de esos pequeños arcos argumentales que cubrían dos o tres episodios. Se siente más ordenada. Si bien el tiempo en pantalla de Matt está más limitado, eso es algo que la misma serie original de Netflix también se permitía para profundizar el relato. La versión de Disney+ ahora se reafirma a sí misma como una continuación, no temiendo usar metraje de la serie original en sus flashbacks o composiciones que dialogan con su predecesora.

Un claro ejemplo de esto lo encontramos en una de las escenas cúlmine de esta primera mitad, con la muerte de Vanessa Fisk (Ayelet Zurer). En un análisis superficial podríamos encontrar una connotación de inocencia en aquel vestido blanco que usa Vanessa. Sin embargo, la esposa de Fisk representa lo contrario.
Con el blanco siendo un color característico de su esposo, refuerza la unidad de ambos, mientras la enfrenta a las consecuencias de sus propios crímenes. Ese vestido blanco manchado de rojo carmesí nos retrotrae al cuadro que inicialmente unió a la pareja. Aquella misma pintura abstracta que al final de la tercera temporada se manchaba con la sangre de un Kinpgin tan expuesto como derrotado. Simbólicamente, sus caídas están interconectadas.
Es innegable que la serie de Netflix buscaba bajar a tierra a un héroe decididamente nacido en las calles, contándonos historias que -si bien podían tener un toque fantástico- también balanceaban una sensibilidad noir que tranquilamente resonaban con el tono de un violento policial asiático. Daredevil: Born Again juega con los mismos códigos, pero también parece estar buscando una identidad propia.

Probablemente una de las mejores decisiones de versión de Disney+ es la de realzar el aura del comic y trasladarlo a la pantalla. Esto se intuía desde aquel debut del personaje en She-Hulk: Attorney At Law (2022), en donde el héroe se mostraba con su traje rojo y dorado, haciendo alusión a los colores de sus primeras apariciones en los cómics.
Si bien funciona como referencia a la saga Shadowland de los comics, el nuevo traje negro nos recuerda cómo muchas ilustraciones del personaje -o sus apariciones en la serie Spider-Man: The Animated Series (1994-1998)- combinaban el rojo y negro para resaltar luces y sombras.
Es así como la serie juega con ciertas notas kitsch que aparecen en el maridaje de dos medios que son muy distintos. Otro ejemplo de esto es que no teme a exagerar las habilidades de sus personajes, haciendo que sus acrobacias tranquilamente recuerden a lo que encontramos en las páginas dibujadas por artistas como David Mazzucchelli, Alex Maleev o Marco Checchetto, entre otros.

Cuando la Vida imita al arte
Todavía más marcada que la temporada anterior, es el reflejo de la temperatura política actual. Si bien son varias las series de la actualidad que son acusadas de representar a políticos como Donald Trump, es evidente que muchos de nuestros líderes mundiales tienen tan poco pudor a la hora de plantear políticas crueles que tranquilamente reflejan la caricaturesca maldad de supervillanos que históricamente antagonizan a nuestros héroes.
Claro ejemplo de esto es el AVTF, la fuerza especial de Fisk que ataca con brutalidad tanto a vigilantes como ciudadanos por igual. Si bien la temporada actual fue grabada antes de que el ICE de Trump fuera expuesto por una agresividad tan extrema que desencadenó el asesinato de varios ciudadanos, el episodio 3 pareció ser una premonición de las denuncias que cayeron sobre ICE desde finales del 2025.

Como un reflejo de la persecución que sufre la comunidad latina en los Estados Unidos, fuimos testigos de cómo Soledad Ayala (Ashley Marie Ortiz), viuda del White Tiger original, protagonizaba una de las escenas más crudas de esta temporada. Agredida en plena calle, es llevada en custodia por el simple hecho de tomar a un oficial por el brazo para intentar detener el ataque a un adolescente. Es así como el gobierno de Fisk funciona como un espejo de las noticias que inundan a las redes sociales todos los días.
De a poco, la serie nos muestra a un pueblo que empieza a sublevarse. Como símbolo de esta nueva esperanza tenemos a Ángela del Toro (Camila Rodríguez), que tal como en los cómics sigue los pasos de su tío, al tomar el manto de White Tiger. Reconociendo que él no era apenas unos años más grande que ella cuando comenzó a salir a las calles a proteger a los débiles, Matt le da su bendición mientras nuevos aliados se suman a su causa. Es un recordatorio de que el pueblo no se salvará gracias a un encapuchado, sino que debe levantarse como una unidad.

lo que está por venir
Si bien todavía no hay un acta de defunción, podemos intuir que así como pasó en varios de los comics o en adaptaciones como Spider-Man: Into the Spider-Verse (2018), Wilson Fisk perdió al amor de su vida. Esto probablemente nos muestre a un Kingpin desatado que ya nada tiene que perder, por lo que podemos esperar que su sed por destruir a Matt Murdock ya no tenga restricciones. De ahora en más, la guerra contra los vigilantes es una batalla mucho más personal.
La serie viene reafirmando la importancia de la doble identidad de Matt Murdock. Desde el primer episodio, en donde fue desenmascarado por al AVTF, hasta mostrar a la ciudad empapelada con carteles que buscaban al abogado mientras otros pedían la cabeza del vigilante, el tema es recurrente.
Buck Cashman (Arty Froushan), mercenario y guardaespaldas de Fisk, ya había preguntado por qué el alcalde no revelaba la identidad secreta de su enemigo. Para Fisk, no era conveniente que el Diablo de Hell’s Kitchen fuera reconocido como el mismo hombre que le salvó la vida en la temporada anterior. ¿Acaso cambiará ahora su estrategia?

Así como ya nos había mostrado el tráiler de la serie, también estamos esperando la vuelta de Jessica Jones (Krysten Ritter). Potencialmente, esto podría significar también el regreso del resto de los Defenders, el equipo de héroes callejeros que tuvo su propio spin-off en Netflix.
¿Y qué sucedió con Punisher? ¿Cómo logró escapar tras ser arrestado por la AVTF? Tras el final de esta temporada, podremos ver el regreso de Frank Castle (Jon Bernthal) en un programa especial, The Punisher: One Last Kill. El episodio, co-escrito por el propio Jon Bernthal, se estrenará el 12 de Mayo, una semana después del final de Daredevil: Born Again.
Pase lo que pase, estos nuevos episodios demostraron que la serie no solo entendió dónde había fallado en sus primeros pasos, logrando corregirlo. Con tres temporadas aseguradas y rumores de una película que cerraría este arco argumental, la vuelta de Daredevil nos recuerda que tanto Cox como D’Onofrio son las dos caras de una de las monedas más icónicas del MCU. Con capítulos que corren como el tic tac de una bomba de tiempo, semana a semana la vara continúa elevándose.

💡 PopCon Tip:
En Disney+ podés encontrar el podcast oficial de Daredevil: Born Again, capítulos de aproximadamente 40 minutos en donde el elenco y los creativos de la serie te cuentan todos los secretos del detrás de escena.



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