Mi Primer Smartphone

Blackberry: Una joyita dentro de la nueva tendencia de películas sobre empresas

En un escenario de estrenos donde predominan cada vez más las películas sobre marcas y empresas, esta pequeña película canadiense se destaca del montón

por | Oct 24, 2023

BLACKBERRY: UNA JOYITA DEL GÉNERO DE “PELÍCULAS DE EMPRESAS”

Desde hace unos años -o desde siempre- parece haber modas establecidas en cuanto a géneros que predominan en el cine de Hollywood. Por supuesto, los tanques más gigantes que persigue la taquilla son los que explotan las franquicias o propiedades intelectuales, y la nostalgia mediante reboots o legacy sequels. Pero dentro de las películas apuntadas a un público más adulto (sí, todavía hay algunas de esas) tenemos dos tipos de sub-géneros que abundan.

Por un lado, las memorias o autobiografías de directores en forma de dramas o coming-of-age, que suelen estar muy presentes en la temporada de premios, como Roma, Dolor y Gloria, Belfast o The Fabelmans. Y por otro lado, tenemos las “películas de marcas”. Que en cierta medida son también una especie de biopic, pero que siguen la vida de algún CEO o figura importante del mundo corporativo.

Podría discutirse que The Social Network (2010) fue la pionera en darle a este género cierto atractivo y prestigio. David Fincher decidió contar la historia de Mark Zuckerberg, creador de Facebook, en un momento donde la historia parecía aún estar sucediendo. Pero contra todo escepticismo, The Social Network no solo logra pintar un retrato de un arquetipo que veríamos repetida muchas veces durante la década, sino que incluso llega a predecir algunas cosas. En muchos aspectos, es una película adelantada a su época y por eso es una de las mejores (sino la mejor) de la década pasada.

En el medio tuvimos películas como The Founder (2016) protagonizada por Michael Keaton sobre la historia de Ray Kroc, uno de los empresarios responsables en el crecimiento de McDonald’s. Y Steve Jobs (2015), escrita por Aaron Sorkin -que también escribió The Social Network– y dirigida por Danny Boyle. Michael Fassbender interpreta al CEO de Apple, que logró convertirse en una figura de la cultura popular, en una biopic bastante única y original en su forma.

Pero este año parece que el subgénero de películas sobre marcas parece haber llegado a su punto de ebullición. En marzo arrancamos el año con AIR (2023), una excelente vuelta de Ben Affleck a la dirección con una película que busca tocar una fibra nostálgica de una década, pero sobre todo de un producto, nada menos que las Air Jordan. Apenas semanas después llegó a AppleTV+ Tetris (2023), protagonizada por Taron Egerton interpretando a uno de los responsables del videojuego más famoso del mundo.

JOYITA INDIE

Y en este contexto llega BlackBerry. Una película mucho más pequeña e independiente que todas las que mencioné antes, pero que logra destacarse y ubicarse en lo mejor de este subgénero tan de nuestros tiempos.

Está dirigida por Matt Johnson, actor canadiense devenido en director que también tiene un papel en la película. Hizo su debut en el Festival Internacional de Cine de Berlín y tuvo un estreno limitado en salas de Canadá y Estados Unidos. La historia está adaptada por el propio Matt Johnson y por Matthew Miller del libro Losing The Signal: The Untold Story Behind the Extraordinary Rise and Spectacular Fall of Blackberry”.

Como ese gran título nos indica, en la película vemos el ascenso y caída del popular smartphone que -a fines de los noventa y comienzos de los 2000- era el objeto de deseo de cierto estrato social. Y prácticamente obligatorio si tu trabajo tenía algo que ver con el ámbito empresarial y ejecutivo.

Aunque al verla se nos venga a la cabeza la película de David Fincher, el tono de BlackBerry es muy diferente al de The Social Network. Más cerca de la comedia de oficina y lejos del drama de prestigio, la película logra rápidamente enganchar a la audiencia en la historia de estos personajes que no resultan demasiado carismáticos ni inspiradores, por el contrario, son más bien perdedores. Y ese es el gran mérito del film.

Mike Lazaridis, creador del BlackBerry, es interpretado por Jay Baruchel en probablemente la mejor interpretación de su carrera. Alejado de la comedia absurda de películas como This is The End (2013), acá logra darle a Mike cierta adorabilidad nerd, dando sensación de incomodidad constante en cualquier situación en la que se encuentre. Pero cuando tiene que contrastar con el Mike más frío de una década después, logra hacerlo también.

PRODUCTO POPULAR, HISTORIA DESCONOCIDA

Aunque seguramente, si tenés cierta edad recuerdes muy bien los Blackberry y sus icónicos teclados, creo que pocos conocíamos sobre su historia y sus creadores. Mike Lazaridis y Doug Fregin (Matt Johnson) -su mejor amigo aún más nerd y entusiasta de organizar noches de película con sus amigos (que también son sus empleados)- tuvieron una idea revolucionaria en los noventa: un dispositivo que sea al mismo tiempo un teléfono y que pueda recibir correos electrónicos sin colapsar los servidores de las compañías telefónicas.

Varios gigantes de las comunicaciones estaban intentando hacerlo sin éxito, y estos jóvenes en Waterloo, Canadá tenían un diamante en bruto. Pero la creatividad y la genialidad tienen que ir de la mano con los negocios y el marketing si querés llegar a algún lugar, algo que esta película deja muy en claro.

Así es que se unen con Jim Balsillie (Glenn Howerton), un “tiburón” de los negocios que acaba de ser despedido y ve en Mike su oportunidad. Él es la pata corporativa para los pitches que se necesitan para alcanzar el éxito. No hace falta solo una buena idea; hay que saber venderla. Pero así como Jim es responsable de llevarlos a lo más alto, es en parte el responsable de la debacle. Howerton es conocido por muchos por su papel en It ‘s Always Sunny in Philadelphia, pero su interpretación acá de cuarentón arrogante y gritón típico del mundo de Wall Street es una delicia de ver y escuchar.

La puesta en escena de Matt Johnson con cámara en mano y en apariencia “desprolija”, con algunos movimientos y zoom bruscos, además de recordar a otras historias de oficina como Succession (2018-2023) o la misma The Office (2005-2013) ayudan a crear cierta cercanía con la historia, los personajes y con estos ambientes fríos que pueden resultarnos muy distantes. Logra un efecto de inmersión inmediata con la historia.

El guion también es muy inteligente desde sus diálogos y desde cómo planta pequeñas escenas que nos describen a un personaje y que tendrán una contracara al final. Como Mike obsesionándose con arreglar un zumbido de un teléfono fabricado en China que se espeja con una de las últimas escenas muy satisfactoriamente.

Hay veces que las historias sobre marcas se sienten publicidades, otras se sienten un poco aleccionadoras. Pero en sus mejores exponentes, pueden ser estudios de personaje o de contextos muy enriquecedores y entretenidos. Éste es uno de esos casos, y sin dudas una de las sorpresas del año.

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