Rentaru Kazoku

Rental Family: Brendan Fraser y la soledad como un lenguaje universal

De formula clásica pero efectiva, el choque cultural resalta la necesidad humana de conexión mientras la fotografía nos deja sin aliento.

por | Ene 8, 2026

Hoy día el hablar sobre orientalismo puede que reduzca la conversación a temas como el anime, el impacto del K-Pop en la industria musical mundial o los sabores que fuimos incorporando en nuestros paladares. Sin embargo, esas culturas que consideramos tan lejanas vienen influyendo en la occidental desde hace siglos. En el caso de Japón, la exportación de ukiyo-e, un tipo de grabado en madera, fascinó a toda una generación de nuevos artistas. Obras como La gran ola de Kanagawa (1831) de Hokusai convirtieron al japonismo en una de las primeras inspiraciones del impresionismo.

Su particular visión del mundo, con su énfasis en representar le efímero dentro de lo cotidiano, así como un tipo muy particular de composición fueron algunos de los puntos de mayor influencia. Sin ello, el arte de Monet o Van Gogh que hoy tanto admiramos, no sería el mismo. Hay que poner las cosas en perspectiva, ya que aquello que consideramos lejano está más presente en nuestra realidad de lo que nos damos cuenta.

El jardín de ciruelos de Kamada, un ukiyo-e de Utagawa Hiroshige, junto a Huertos de ciruelos en flor (después de Hiroshige) de Vincent Van Gogh.

La epidemia de la soledad

Phillip (Brendan Fraser) es un actor estadounidense radicado en Tokio quien, para aquellos que se cruzan en un camino, resulta conocido gracias a una publicidad de dentífrico que filmó hace unos años. Sin haber conseguido mayores logros en su carrera, decide aceptar un particular empleo y unirse a una agencia de alquiler familiar, en dónde clientes contratan actores para interpretar a todo tipo de vínculos. Familiares, amantes, amigos o compañeros de trabajo, cada rol puede ser abordado.

Si bien en un comienzo la situación le parece tan incómoda como curiosa, algunos de los futuros roles que se le asignan no tardan en hacerlo replantearse la situación. Porque si bien quienes lo contratan consideran que el engaño es por un bien mayor, Phillip no tarda en cuestionar el límite moral de representar a un personaje cuando aquellos con quienes interactúa no son conscientes de lo artificial de la situación.

Dirigida por Hikari (Beef), quien co-escribe con su director de fotografía en 37 Seconds, Stephen Blahut, la película constantemente busca el balance para que lo narrativo se sienta una más de las industria estadounidense comercial, pero que Japón no sea un mero escenario exótico.

Shannon Gorman y Brendan Fraser como Mia y Phillip en Rental Family (2025, Searchlight Pictures)

Enfocándose principalmente en dos historias, tenemos por un lado a un Phillip haciéndose pasar por un periodista investigando la carrera de Kikuo Hasegawa (Akira Emoto), un actor en el ocaso de su vida. En completo contraste, otro trabajo lo lleva a interpretar una falsa paternidad cuando la madre de Mia (Shannon Gorman), considera que su hija tendrá mejores posibilidades de entrar a una escuela prestigiosa si su padre está presente. La situación no es fácil, ya que la niña de once años se niega a aceptar a este supuesto papá abandónico, haciendo la incomodidad de Phillip sea casi inaguantable. Pero el tiempo cambia las cosas.

Hay un personaje más que no se nombra: la impecable fotografía de Takuro Ishizaka. Conocido por la saga live action de Rurouni Kenshin, no cabe duda que ya había dominado el arte de capturar a aquel Japón más tradicional por su participación en películas históricas. Ishizaka traslada el mismo preciosismo a la actualidad, encontrando composiciones clásicas hasta en los rincones más industriales de la urbe japonesa. Logra captar perfectamente cada atmosfera, celebrando los aspectos más extravagantes de su cultura hasta los más sobrios. Mientras que las escenas de Hasegawa lo lindan más a la naturaleza y la tradición, la relación de Phillip con Mia va formándose en un escenario en donde la infancia parece contagiar con esperanza, brindando un toque mágico y colorido, a pesar del absoluto realismo.

Hay que decirlo, Rental Family (2025) es una película simple que sigue una clara formula, pero no por eso resulta menos efectiva. Es una historia marcada por la soledad de un extraño dentro de un sistema, cuya influencia resulta transformativa en las vidas que toca. A diferencia de Mary Poppins o la Sra. Doubtfire, Phillip es un protagonista sumido en la soledad y cuya mayor compañía es una constante sensación agridulce, por lo que Hikari enfatiza lo esperanzador del relato. Puede que para algunos resulte un tanto melosa, pero capta algo de esa magia de las películas familiares de los 90s sin negar la realidad del ahora.

Phillip, interpretado por Brendan Fraser, se hace pasar por un periodista que investiga la carrera de el actor Kikuo Hasegawa, interpretado por Akira Emoto.

Los límites entre realidad y ficción

Parte de esa melancolía con la que carga el personaje de Fraser, en cierto punto, trasciende los límites de la pantalla. Es de público conocimiento que, tras su enorme éxito como héroe de acción, así como un talento para abordar historias más complejas de la talla de Gods and Monsters (1998), Fraser abruptamente desapareció del ojo público. En 2018 el actor confesó que tras un intento de abuso sexual por parte de un ejecutivo, fue puesto en una lista negra que lo llevó a perder muchos trabajos.

Su vuelta a los cines con The Whale (2022) fue recibida con evidente cariño tanto por el público como con admiración por la crítica. Fraser había compartido delate y detrás de cámara sus más profundas vulnerabilidades y ese éxito se celebró casi como un triunfo colectivo. Uno en donde, a pesar de la maldad e injusticia, todavía pueden haber finales felices. Irónicamente, es una historia que refleja la relación de intimidad parasocial que tenemos con las celebridades. ¿Es por eso el cariño o la empatía que sentimos menos real?

Cuando el cine occidental representa culturas orientales, muchas veces recae en el choque cultural. Sofía Coppola lo remarcó magistralmente con Lost in Translation (2003), acentuando la sensación de soledad en una ciudad atestada de gente en constante movimiento. Ahí, el silencio se vuelve un lenguaje universal entre extraños, cuando mucho más que la lengua es una barrera constante.

Brendan Fraser como Phillip, un actor que se une a una agencia de familias de alquiler, en dónde deberá interpretar distintos roles en la vida real de sus clientes.

Hikari, una directora que habla de su propia cultura, no reniega esa problemática. Pero aquello que nos resulta impensado, como puede ser un emprendimiento en donde actores se hacen pasar por familiares con fines terapéuticos, es tratado con normalidad. Mientras que en Alpes (2011) Yorgos Lanthimos imagina al oficio de representar familiares como algo absurdo y tan inverosímil que induce a la paranoia, Hikari usa la mirada de Phillip para criticar pero comprender. Lo integra a las necesidades niponas.

Por extraña que suene la situación, las familias de alquiler existen en Japón desde la década del 80. Para el relato, parece poco más que un gancho, una intrigante premisa que nos resulta lejana e impensable. Planteamos la forma en que nos relacionamos como algo mucho más atado a la realidad. Sin embargo, ¿Cuántas personas en occidente hoy día confían ciegamente en la opinión de una inteligencia artificial y sus algoritmos a la hora de tomar decisiones? Y, ¿cuántas de estas personas desarrollaron una relación de dependencia, inclusive romántica, con una máquina?

Aquello que consideramos exótico al venir de una cultura que percibimos como lejana siempre fascinó a occidente porque subraya que por debajo tenemos las mismas preocupaciones, aunque la vivencia sea distinta. La soledad es una problemática que no conoce de fronteras.

La relación entre Mia (Shannon Gorman) y Phillip (Brendan Fraser) es el corazón de Rental Family (2025, Searchlight Pictures)

💡 PopCon Tip:

Hikari tomó como inspiración a Family Romance, LLC (2019) de Werner Herzog, una película en dónde los límites entre ficción y documental se desdibujan. Ahí, el director muestra la vida de un empleado de una agencia de alquiler de familias y los varios roles que deben representar en sus encargos.

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Ro Tapias

Artista visual. Madre de dragones, gatos y un corgi. Hablo de cine, a veces demasiado.