La boda roja

Ready or Not 2: Here I Come – una sangrienta secuela que va por el doble o nada

Weaving demuestra qué está en el podio de las final girls en una segunda parte mucho más sangrienta, cómica y con un elenco privilegiado

por | Mar 19, 2026

Tras siete años desde el estreno de Ready or Not (2019), la secuela a la que en Latinoamérica conocemos como Boda Sangrienta 2 (2026) retoma la historia exactamente donde la dejó la primera parte. Ahora en un hospital, Grace (Samara Weaving) tiene mucho que responder a la policía luego de que fuera encontrada con su vestido de novia teñido con la sangre de su marido y nueva familia política.

Pero las sorpresas no terminan de llegar. Por un lado, su hermana biológica Faith (Kathryn Newton) vino a visitarla, quebrando el pacto de silencio que las mantuvo separadas durante años. Por otra parte, la caída del clan Les Domas movió los engranajes de un juego mucho más grande del que podría imaginar.

Grace Le Domas (Samara Weaving) se reencuentra con su hermana Faith (Kathryn Newton) en la peor de las situaciones.

Una nueva partida

Las reglas esta vez son un poco más complicadas, pero el abogado del mismísimo Señor Le Bail (el diablo, para los amigos), se encarga de explicárnoslas. Resulta que los Le Domas eran parte de un consejo formado por seis de las familias más poderosas del mundo.

El jefe de ese Alto Consejo tiene tanto poder que una llamada suya es capaz de detener al instante un genocidio de un país que probablemente poco le importa. Con la dinastía Le Domas ahora borrada del mapa, la dinámica entera del consejo cambió, abriendo la oportunidad de competir por el puesto de cabecera. Quien cace a la novia fugitiva se queda con el premio grande: el control de mundo entero desde las sombras.

De España, Londres y China llegan los jugadores y sus familias. Todos firman con sangre. Si matan a sus competidores, pierden el juego. Si mueren, sus sucesores más jóvenes toman su lugar. Si llega el amanecer y la novia otra vez vence, el Señor Le Bail nuevamente mostrará su letal descontento.

Seis familias de millonarios son los nuevos antagonistas de Ready or Not 2: Here I Come (2026, Searchlight Pictures)

Lo que sigue es todo lo que podemos esperar. Con el mismo humor desopilante de la primera parte y nuevos patéticos malvados cuyas muertes entregan una ligera catarsis, la secuela entiende perfectamente lo que venimos a ver: paredes pintadas con la sangre de millonarios.

Eat the rich

Las consecuencias de las diferencias sociales siempre fue un tema recurrente en nuestros mitos, literatura y cine, siendo la representación de un rico que literalmente se nutre del burgués es un tema recurrente. Tomemos el caso Erzsébet Báthory, la aristócrata húngara cuyos crímenes la convirtieron en una de las asesinas seriales más proliferas de la historia. Apodada la Condesa Sangrienta, fue responsable de la tortura y muerte de cientos de jóvenes en un periodo de veinte años. Según cuenta la leyenda, se bañaba en la sangre de sus víctimas, por lo cual recibió su particular mote, alimentando así la leyenda de que era una vampiresa.

La figura del vampiro fue, con el tiempo, mutando a criaturas repugnantes en seres seductores, asociados a familias de enormes riquezas heredadas por generaciones. Príncipes, como Vlad Tepes. Un Conde Drácula o Nosferatu con fortunas capaces de cubrir todo gasto imaginable.

Samara Weaving vuelve a ponerse el sangriento vestido de bodas y huye junto a su hermana, interpretada por Kathryn Newton.

Society (1989) tenía como punto central a una organización secreta de millonarios, una élite conformada por criaturas de otro mundo que, por placer consumían al humano como ganado. En su escena más impactante, la grotesca orgía nos mostró cuerpos que se deformaban al fusionarse, enfatizando lo grotesco.

Si bien lo sobrenatural es parte central de Ready or Not por su pacto fáustico, el horror nace en la codicia de Les Domas. Películas como You’re Next (2011) o Infinity Pool (2023) se anclan en el mismo concepto, subrayando la perversidad del poder socioeconómico como símbolo de superioridad, disparador del peor tipo de sadismo de aquel que se siente inmune a todo juicio legal y moral.

Aquello que antes era una leyenda, se convirtió en las realidades expuestas por la era de la globalización. Tan solo hay que ver las similitudes entre el caso Epstein con la ópera prima de Zoë Kravitz, Blink Twice (2024). Ahí, hombres en situación de poder impunemente protegen y nutren una red de abuso. El monstruo no se relega a la ficción, lo inimaginable es hoy un titular en las noticias.

Nuevo juego, nueva sangre

Grace Le Domas (Samara Weaving) ahora deberá jugar el juego del Sr. Le Bail junto a Faith (Kathryn Newton).

Ready or Not 2: Here I Come (2026) entiende lo que una buena secuela debe proporcionar, yendo por algo más grande y profundizando a sus personajes. Si bien la inclusión de una hermana contrariaba fuertemente uno de los puntos de la primera parte, en dónde trágicamente Grace aclaraba ser una huérfana que no tenía familia, la película se las arregla para que sumar a Faith tenga sentido tanto dentro del pasado de la protagonista como para mover la historia. Newton palidece un poco ante la naturalidad y el magnetismo de Weaving, pero el dúo funciona, dándole un necesario nuevo eje emocional a Grace así como algunas de las escenas más cómicas.

Otra de las varas que la primera parte había dejado bien alta era el grandioso abanico de personajes que eran los Le Domas. Por suerte, Tyler Gillett y Matt Bettinelli-Olpin, la misma dupla de directores de la primera parte, vuelven a hacer su magia. Desde el cameo de David Cronenberg como el patriarca de los Danforth, o Elijah Wood como el abogado satánico que otra vez está en medio de un lío con un anillo (demoniacamente matrimonial en este caso), roban sus escenas.

Mención aparte merecen los gemelos Danforth, Por un lado, la icónica – nos ponemos de pie – Sarah Michelle Gellar, parece ser una fría y calculadora amenaza, pero encuentra matices en su despiadado personaje. Titus Danforth, interpretado por Shawn Hatosy (el querido doctor Jack Abbot de la popular serie The Pitt), suma una tensión muy real como un macho alfa humillado, lo suficientemente caótico como para ser una bomba de tiempo humana. Con el alivio cómico de niños mimados de todas las edades, así como ex prometidas, el elenco se completa como un cóctel que funciona de maravilla.

Shawn Hatosy como Titus Danforth, David Cronenberg como Chester Danforth y Sarah Michelle Gellar como Ursula Danforth.

Como la mayoría de las secuelas, Ready or Not 2: Here I Come lamentablemente pierde algo de esa frescura que tenía la original. Se extraña el creativo, y ante todo muy sentido catálogo de insultos de una Grace que ahora ya está agotada tras los acontecimientos de la primera entrega. Pero realmente hace crecer a quien es una de las mejores final girls de nuestra época.

Mientras que la primera parte fue un éxito en su sencillez y la agudeza de su guion, la secuela expande su mitología a la vez que remarca la impronta de Gillet y Bettinelli-Olpin como directores. De gran ritmo, es una de esas continuaciones que puede que no fueran necesarias, pero hay que agradecer que se hayan hecho.

Con Ready or Not: Here I Come entramos en el modo difícil del juego. Puede que sea un tanto más exagerada y en algunos puntos flaquee en comparación a la primera ronda, pero sigue siendo una partida terriblemente divertida.

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Ro Tapias

Artista visual. Madre de dragones, gatos y un corgi. Hablo de cine, a veces demasiado.