Heartstopper (2018) es una novela gráfica en cuatro volúmenes de Alice Oseman, que se convirtió en un fenómeno mundial desde su publicación en 2008. Es la historia de amor entre dos jóvenes, Nick y Charlie, en una all boys school de Inglaterra. Lo que hizo que se convierta en un éxito fue la forma en la que la autora trabaja el romance entre dos adolescentes, ya que los lectores pudieron encontrar una historia LGBTQ+ que no termina en tragedia, sino que revitaliza el primer amor como un sentimiento puro e inocente que puede sobrellevar los obstáculos que se presenten.

En esta adaptación de Netflix, Alice Oseman es la showrunner, y eso se nota. Toda la serie mantiene la sensación de calidez e inocencia que caracterizó a su éxito gráfico. Incluso las ilustraciones se empiezan a colar en esta realidad de carne y hueso, cada vez que la historia de Charlie y Nick crece.

Love is love

En el primero de estos ocho capítulos, conocemos a Charlie Spring (Joe Lock), un joven introvertido y artístico que se encuentra secretamente en el cuarto de música con un estudiante de un año superior, Ben (Sebastian Croft). Este no quiere hacer pública la relación y ni siquiera le dirige la palabra en los pasillos. Pero un nuevo año escolar comienza y Charlie es colocado en un aula con estudiantes de otros años. Allí conoce a Nick Nelson (Kit Connor), un actor revelación que interpretó al joven Elton John en Rocketman (2019), un jugador de rugby fuerte, pero con un alma noble.

Inmediatamente, el amor a primera vista paraliza a Charlie y trata de averiguar si su nuevo compañero podría ser gay, pero los rumores escolares dicen que su corazón pertenece a una estudiante de la escuela exclusiva de chicas a la que asiste una de sus amigas, Elle (Yasmin Finney). A pesar de lo que le dice su amigo Tao (William Gao), Charlie se hace amigo de Nick y la relación de ellos crece. Comparten momentos divertidos e incluso pasan horas chateando. Esto cambia la perspectiva de Charlie sobre su relación con Ben e intenta terminar las cosas con él, hasta que se pone violento y Nick logra defenderlo. Por su parte, Nick empieza a dudar si la relación que mantiene con Charlie es puramente platónica.

El bullying

Alice Oseman es una autora con varios éxitos en la literatura juvenil (Solitaire, Radio Silence, Loveless) y su principal enfoque es derribar los estigmas sobre la salud mental, sobre todo en adolescentes y en el ámbito escolar, donde el bullying se hace cada vez más presente, a pesar de todas las campañas de concientización de los últimos años. Si bien la historia de Charlie no es enteramente sobre la aceptación de su sexualidad -ya que era abiertamente gay- sí es una serie del género coming of age. El camino de Charlie será el de la aceptación del amor y, más importante, de sí mismo como sujeto capaz de amar y de ser amado por otros.

Su terrible experiencia con Ben y el bullying que sufrió el año anterior, mencionado varias veces como parte de su pasado, hacen dudar a Charlie sobre las intenciones de Nick y las propias. Él teme involucrar a su nuevo interés amoroso en el hostigamiento que supone ser abiertamente gay en su escuela. Tanto él como su amigo Tao sufren del acoso constante de Harry y los amigos de Nick, por lo que ellos dos también pelean ante la nueva relación de Charlie con un chico del equipo de rugby. Pero la relación que se construye entre Nick y Charlie logra que el espectador crea en el amor verdadero,

Por su parte, Nick sí tendrá una coming out story. Mientras sus amigos insisten con que concrete alguna cita con Tara (Corina Brown) o Imogen (Rhea Norwood), él se encuentra más y más interesado en pasar tiempo con Charlie. A diferencia de la novela gráfica, en la serie el camino del descubrimiento de su bisexualidad es mucho más pausado y obstaculizado por la palabra de sus otros compañeros. Si bien no reprime su relación con Charlie, se toma su tiempo para entender qué es lo que realmente siente sobre sí mismo y sobre los demás. Aquí la historia hace un giro interesante y la actuación de Kit sobresale. Nick no oculta sus sentimientos, pero sí habla con distintas personas (e incluso busca en Google) para saber cuál es realmente su sexualidad. El bullying entonces no solo afecta a Charlie como víctima, sino que las personas que observan ese hostigamiento, como Nick, también cambian su comportamiento público para no ser futuras víctimas.

Los adultos en la historia tienen un lugar secundario, pero sirven como apoyo de los protagonistas para desahogar sus confusiones. Lo bueno de esto es que el mundo adulto no presenta una obstaculización al amor adolescente, sino todo lo contrario, tanto Nick como Charlie pueden contar con sus padres para llorar o reír. La serie cuenta con la participación espectacular de Olivia Coleman (The Lost Daughter, The Crown) como la madre de Nick, quien hace de sus escenas verdaderas secuencias emocionales, y acompaña con su simpleza la profundidad que va construyendo la interpretación del joven actor Kit Connor.

verdadera diversidad

El éxito de Heartstopper como novela gráfica tuvo que ver con una representación responsable y verídica de la diversidad sexual para el público juvenil. Todos los personajes creados por Oseman tienen una historia compleja y dramática, pero eso no quita que en sus textos lleve adelante historias románticas que hagan sentir bien al lector. Muchas historias LGBTQ+ se han estrenado en los últimos años, y la representación está siendo más fuerte que nunca, pero muchas de esas historias terminan de forma trágica o parece no haber rom-coms con un final feliz para la comunidad.

¿Hay verdadera representación de la diversidad sexual si todas las historias LGBTQ+ terminan en tragedia? Heartstopper (2022-) ocupa un espacio que la industria no había desarrollado hasta ahora. Es un amor juvenil como tantos otros, pero en este (spoiler alert) sí hay un final feliz, además de la verdadera representación de la diversidad en un elenco. La autora se involucró muchísimo en el desarrollo de la serie, sobre todo en el casting y el arte. Alice Oseman incluso dejó afuera a Aled, un personaje no binario del mundo Heartstopper, ya que no sería bien representado en una historia que lo tiene como personaje secundario, y aseguró que lo guardará para una posible adaptación futura de Radio Silence (2016).

En cuanto a la adaptación artística de la novela gráfica, los productores de See-Saw Films y Netflix dieron en el clavo. El arte de Oseman se introduce de forma orgánica en pequeños detalles, como por ejemplo los destellos cuando los personajes se tocan las manos, las flores o las hojas otoñales que acompañan el sentimiento de enamoramiento o la oscuridad y la textura del carbón para representar los recuerdos del acoso hacia Charlie.

Si bien la primera temporada de Heartstopper (2022-) mezcla contenidos de los primeros dos volúmenes de la saga, la autora expresó que necesitaría cuatro temporadas para desarrollar toda la historia de Nick y Charlie, y de las otras subtramas que cobraron una gran relevancia en esta primera entrega de Netflix, a diferencia del libro. Sabremos pronto cuándo será la segunda temporada de esta historia de amor que tiene mucho camino por recorrer y que ya ganó un público ansioso por ver más de una serie que te hace sentir bien.

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