Cuando en 2011 Marvel nos presentó a Chris Hemsworth como Thor no podíamos creer lo perfecto de ese casting, el actor australiano parecía haber nacido para el rol. Más de diez años después, no podemos siquiera imaginarnos a otro actor en el papel. Thor es el primer y único Avenger en tener cuatro películas en solitario gracias a su carisma y, principalmente, su poder de reinvención.

La primera entrega Thor (2011) nos presenta un hombre solemne y valiente, casi como un prototipo del héroe perfecto, pero que no tiene tiempo de preguntarse quién es porque su camino ya está trazado desde su niñez, es el heredero, el próximo rey de Asgard. Su paso por la tierra y su encuentro con la Dra. Jane Foster (Natalie Portman) lo obligan a cuestionar su identidad y a comprender un poco más sobre el mundo más allá de sus paredes doradas, batallas heroicas y festines. Thor comienza a preguntarse si solo es un idiota con un martillo, y se sientan las bases del camino a descubrir la manera de ser quien es y no quien se supone que debe ser.

Sin embargo, en The Avengers (2012) y Thor: Dark World (2013) -las dos siguientes películas- el dios del Trueno no logra ningún tipo de crecimiento personal. El mismo Chris Hemsworth dijo en una nota para Variety que está muy decepcionado con la segunda película, ya que no le aportó nada nuevo al personaje. Por suerte, para la tercera entrega, llegó Taika Waititi -ganador del Oscar al mejor guion adaptado por Jojo Rabbit (2019)– y revolucionó no sólo al asgardiano, sino también al Universo Cinematográfico de Marvel. Con una identidad única, rompió el molde de la franquicia y nos dio un héroe al que vale la pena apoyar. Thor Ragnarok (2017) dotó a Thor de una sensibilidad y cercanía que cambió las reglas del juego, logró humanizarlo y aprovechar el excelente timing cómico del actor para agregarle frescura a un personaje que se había vuelto aburrido. Con la llegada de la cuarta película (y segunda bajo el sello de Taika) Thor: Love and Thunder (2022), repasamos el viaje de Thor Odinson y su búsqueda para descifrar quien quiere ser.

SER O NO SER… DIGNO

Salones vacíos, innumerables privilegios y un culto a la vanidad, así se nos presenta el mundo en el que nace Thor, rodeado de gente que lo venera y lo sigue a cualquier batalla sin dudarlo. Con una admiración inmensa por su padre Odín (Anthony Hopkins) y la presión del reinado escondida detrás de la sonrisa perfecta, lo conocemos el día de su coronación como el nuevo rey de Asgard. Sin embargo, luego de tomar decisiones impulsivas y perturbar la paz, su padre lo destierra quitándole los poderes, el trono y su destino. Con la esperanza de que encuentre su camino de vuelta a casa, lo envía junto a su querido martillo Mjölnir con una única condición: sólo siendo digno podrá volver a levantarlo.

El sello indiscutido de su director Kenneth Branagh le proporciona la seriedad y grandeza shakespeariana digna de una película de dioses. Acá comienza uno de los traumas que va a perseguir al personaje durante los siguientes años: la búsqueda de seguir siendo digno mientras explora su identidad. Durante esta primera entrega podemos ver como comienza a registrar lo que pasa a su alrededor, su conexión con Jane Foster (una científica brillante) le brinda humanidad y lo conecta con su verdadero ser, un héroe que sacrifica sus propios intereses por el bien mayor. Thor encuentra su grandeza al lograr mirar más allá de su propio ego y entender lo que en verdad significa ser digno.

COMPAÑEROS DE ARMAS

Desde un principio se nos hizo difícil hablar de Thor sin mencionar a Loki, porque el vínculo entre ellos es uno de los más complejos y hermosos de la franquicia. Su relación, muchas veces de odio pero más de amor, es un tema crucial de la primera fase. Loki crece celoso de Thor y su delirio de grandeza lo convierte en el villano, utilizando su ingenio y sus trucos para traicionar a su hermano una y otra vez. Al igual que Thor, Loki también transita por una crisis de identidad que llega a su máximo esplendor cuando se entera que no es hijo de Odín, sino de Laufey, el rey de los Gigantes de Hielo. Este es un punto de inflexión que dota al dios del engaño -interpretado por un magnífico Tom Hiddleston-, con uno de los mejores arcos de personaje. El amor de Loki por su hermano es inmenso, pero nosotros lo vamos a ir descubriendo cada vez más en cada nueva película. Al final de la primera entrega, Loki deja en claro que sus actos de bondad no tienen nada que ver con Odín, y si bien no se lo dice de forma directa, sabemos que todo lo bueno que hace es por Thor.

En la segunda entrega los vemos luchando juntos para vengar la muerte de su madre y hacer las paces luego de los hechos en The Avengers (2012), donde Loki quiso gobernar el mundo utilizando el poder del teseracto. Loki se hace pasar por muerto dos veces y Thor lo llora con la misma tristeza en ambas situaciones, para terminar rencontrándose con su hermano una vez más. En Thor Ragnarok (2017) su vínculo tiene un crecimiento exponencial, es la primera vez que los vemos como hermanos más inocentes y cercanos. El tono de comedia que proporciona Taika Waititi les queda de maravilla a ambos actores, que brillan regalándonos algunas de sus mejores escenas juntos sin olvidarse de su pasado. Les toca despedir a su padre, perder su hogar y enfrentarse a su hermana Hela, pero lo hacen codo a codo seguros de que al menos se tienen entre sí y eso es lo más importante.

El mayor acto de amor lo veremos al comienzo de Infinity War (2018) cuando Loki se desespera al ver a su hermano sufrir y se termina sacrificando por él a manos de Thanos. Esta vez para siempre. Luego de perder a su padre, a su madre, a sus amigos, su hogar, y a su novia, Thor pierde a su hermano y este es el hecho bisagra para el dios del Trueno, que luego de la derrota contra Thanos, se refugia en la cerveza y los videojuegos perdiendo toda esperanza como podemos ver en Avengers: Endgame (2019).

UN GIRO DE 360 GRADOS

La llegada de Taika Waititi al MCU trajo una visión fresca, diferente y con mucha identidad propia que rompe con la imagen conservadora del superhéroe clásico. Logra que empaticemos con Thor, convirtiéndolo en un héroe vulnerable que, luego de haber vivido miles de años, sigue sin saber exactamente quién es. En el final de Thor: Dark World (2013) lo vemos renunciar al trono, comenzado la búsqueda de un nuevo destino y apostando al amor de Jane. La película fue nombrada como la peor de la franquicia y Thor se recibió como el Avenger más aburrido entre el público masivo.

Thor Ragnarok (2017) vino para demostrarnos que el Dios del Trueno aún tiene mucho más para dar. Acá se destruye por completo la que creía que era su identidad. Se entera que no es el primogénito, que su padre no es el rey benévolo y sabio que siempre admiró, y que durante años defendió un reino que estaba manchado con sangre. En esta cinta el héroe asgardiano descubre su verdadera esencia, entendiendo que el poder de Thor está dentro de él y no en el martillo, que es destruido al comienzo de la película por Hela (Cate Blanchett). Thor es despojado de sus cabellos, de su traje, de su arma y de su hogar para reencontrarse con su interior y comenzar la verdadera aventura de descubrir quién quiere ser. Lamentablemente su destino se ve afectado por la nave de Thanos, por eso en la nueva película que se estrena hoy, seguimos acompañando a Thor en su búsqueda por encontrar algo por lo que volver a luchar con todo el corazón.

En la conferencia de prensa internacional por Thor: Love and Thunder (2022) a la que asistimos virtualmente, Taika Waititi comentó: “Cuando conoces a Chris es muy difícil descubrir cómo hacerlo identificable (risas). Su personalidad y energía, lo hacen el compañero ideal para una aventura. Alguien en quien podes confiar ciegamente, que sabes que te va a cuidar. Un héroe en la vida real. Quise aprovechar esas cualidades que tiene como persona y lograr que Thor sea más parecido a Chris”. Por su parte, Chris Hemsworth agregó: “Taika sacó a relucir las cualidades más inmaduras, infantiles y adolescentes de mi ser y ahora Thor también las tiene, algo que no se veía en las primeras películas y fue muy emocionante para mi poder brindarle frescura al personaje”.

Taika Waititi y Chris Hemsworth en la San Diego Comic Con presentando la cuarta película de Thor.

La cuarta entrega de Thor vuelve a contar con Taika Waititi en la dirección y guion, suma a Chris Hemsworth como productor ejecutivo y promete un encuentro explosivo entre Thor y su exnovia Jane, quien se pondrá en la piel de nada más ni nada menos que Mighty Thor. Hoy estrena en todos los cines.

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