Huele a espíritu adolescente

Yellowjackets: música noventosa para una historia escalofriante

La serie nominada al Emmy tiene una banda sonora acorde a su relato, con hits de PJ Harvey, Portishead y Mazzy Star.

por | Ago 23, 2022

Yellowjackets: música noventosa para una historia escalofriante

Natalie está cansada de lo que la gente piensa de ella, de las nomenclaturas. “La antisocial”, “Un caso perdido”, the jagged little pill. Su walkman es la herramienta que no puede faltar para su proceso de insonorización, algo sobre lo que la adolescente conoce mucho.

Cuando todo se desmorona a su alrededor, la música es el único refugio posible. Natalie se pone los auriculares naranjas, le da play a Nevermind (1991) y ese “Oh, well, whatever, nevermind” que dice Kurt Cobain en “Smells Like Teen Spirit” se convierte en su lema para afrontar una etapa difícil, una casa difícil, un padre difícil. En Yellowjackets (2021-), Natalie es interpretada en su juventud por Sophie Thatcher y en su vida adulta, por Juliette Lewis, a quien también vemos con una remera de Nirvana para marcar la necesaria continuidad narrativa.

El thriller psicológico de Ashley Lyle y Bart Nickerson, cuya primera temporada está disponible en Paramount+, fue nominado a siete premios Emmy, entre ellos, a mejor serie dramática, mejor actriz para Melanie Lynskey, y mejor actriz de reparto para Christina Ricci.

La historia se mueve en dos líneas temporales. En el pasado nos muestra cómo, en 1996, un equipo femenino de fútbol de secundaria sufre un accidente de avión, al cual la mayoría sobrevive, pero sin saber lo que tienen por delante: subsistir por 19 meses en un lugar que parece estar maldito y donde las canciones dejan de sonar. Por otro lado, en el presente, vemos a cuatro de esas mujeres en su adultez, Shauna (Lynskey), Taissa (Tawny Cypress), Misty (Ricci) y Natalie (Lewis), intentando superar el trauma de lo que aconteció en ese lugar.

“Yellojackets es una excelente historia de supervivencia, una excelente historia de misterios y tiene los momentos justos de terror”, escribió el maestro Stephen King sobre una miniserie que va mutando a la par de sus protagonistas y en la que la música cumple, como en la vida de Natalie, un rol vital. A continuación, repasamos canciones que nos sitúan a fines de los ’80 y a mediados de los ’90, y que se fusionan orgánicamente con una narrativa donde la pérdida de la inocencia es el punto de partida.

“DOWN BY THE WATER” (PJ Harvey)

En el episodio piloto dirigido por la nominada al Emmy Karyn Kusama, toda una especialista en la comedia negra para sobrellevar los duelos como vimos en Jennifer’s Body (2009) y en The Invitation (2015), escuchamos dos canciones que son el puro reflejo de una historia donde los cabos sueltos se van atando con particular cadencia. Uno de esos temas es el clásico de PJ Harvey, “Down By The Water”, que se desprende de su enorme disco, To Bring You My Love (1995). En la imagen de la portada del álbum de la cantante y compositora británica, un verdadero ícono del rock alternativo, la vemos yaciendo en el agua con un vestido rojo y su cabello negro suelto, entregada a las experiencias. Como la propia Polly Jean manifestó, tanto ese single como todo su disco conceptual, tiene una arista mística, espiritual, que oficia de presagio en Yellowjackets.

“NEVER TEAR US APART” (INXS/Paloma Faith)

Este año, la desgarradora balada que Michael Hutchence le escribió a su primer gran amor, Michele Bennett, y que luego pasó a formar parte de Kick (1987), el disco de la banda que comandaba, INXS, se escuchó en la popular Euphoria (2019) de HBO Max. En ese caso, Sam Levinson decidió utilizarla para una suerte de cortometraje queer en el que el romanticismo de la letra coronoba uno de los mejores momentos de la serie. En Yellowjackets, en cambio, se emplea de modo anacrónico, como una declaración de principios: no es Hutchence quien la canta sino Paloma Faith. En definitiva, estamos ante una historia donde las mujeres son las que llevan el mando, y la distintiva voz de Paloma parece estar protegiendo a esas jóvenes. La frase “They can never tear us apart” (“Nunca nos van a poder separar”) genera, así, un efecto tann recorfortante como aterrador.

“GLORY BOX” (Portishead)

En ciertas cosas, no hay debate: Yellowjackets no nos podría ubicar en los 90 y que no suene Portishead, que no suene Dummy (1994), un disco extraordinario que marcó a fuego la década. Afortunadamente, el verosímil no se quiebra porque en el segundo capítulo, “F Sharp”, escuchamos la sensual interpretación que hace Beth Gibbons de una canción de igual naturaleza en un momento de salvajismo, en un acto que viene a marcar el comienzo de ese largo viaje de supervivencia que enfrentan las jóvenes. Como nada es casual, los supervisores musicales eligieron el tema de Dummy que mejor representa ese tópico de girl, interrupted que aborda la serie. “Estoy tan cansada de jugar con este arco y flecha, voy a regalar mi corazón y a dejar que las otras chicas jueguen con él”, canta Gibbons y, en otro guiño propio de la comedia negra, nos está advirtiendo cómo será el panorama en ese nuevo microclima.

“FADE INTO YOU” (Mazzy Star)

Al ser Natalie la melómana del grupo, tiene sentido que algunas de las mejores canciones de la serie suenen cuando ella está en escena. Su primer heartbreak lo sufre mientras se escucha “Fade into You”, el tema de 1993 de la banda californiana Mazzy Star (de su disco So Tonight That I Might See) que influyó a tantas artistas que se inspiraron a posteriori en la etérea Hope Sandoval, líder del grupo. Si trazamos un paralelismo, la imagen de esa joven frágil, cuyo cabello negro contrastaba con su palidez, es reminiscente a la de PJ Harvey. En ambos casos, la unión de esas cantantes con la figura de Natalie, una adolescente vulnerable que acude a esos temas para huir de la realidad, es una elección perfecta para esa subtrama que tanto Thatcher en el pasado como Lewis en el presente lideran con vehemencia.

EL UNIVERSO NIRVANA

No es necesario que suene una canción de Nirvana para que percibamos su incuestionable importancia en la serie. La banda de Aberdeen marcó un antes y un después en la escena grunge, y en Yellowjackets se ratifica su vigencia a través de Natalie en particular y a través de ese grupo de mujeres en general, quienes experimentan un momento bisagra en sus vidas. No escucharemos la voz de Kurt, pero sus palabras resuenan fuerte. “Soy el peor en lo que hago mejor, y por este don he sido bendecido. Nuestro pequeño grupo siempre ha estado, y siempre estará hasta el final” ¿Expectativa o realidad? Ya lo dijimos: en Yellowjackets no existen las casualidades.

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Milagros Amondaray

Más de 20 años de experiencia en crítica de cine y TV, redacción y edición editorial en medios digitales e impresos.