La nueva serie de HBO Max sigue la historia de Clare y su esposo Henry, un hombre con una malformación genética que le permite viajar en el tiempo, pero solo a momentos de su vida y sin tener un verdadero control sobre ellos. Es así como Henry conoce a Clare a su corta edad en el patio de su casa en Chicago. Este viajero en el tiempo será el primer y único amor de Clare y pasará toda su vida esperándolo, mientras que Henry intentará sobrevivir a los viajes espontáneos a pesar de su futuro inminente.

The Time Traveler’s Wife fue un éxito como la novela debut de la autora Audrey Niffenegger en 2003, lo cual llevó a su adaptación fílmica en 2009 con Rachel McAdams (la eterna esposa de los viajeros en el tiempo: About time, Doctor Strange and the Multiverse of Madness) y Eric Bana como los protagonistas. La película no tuvo un gran éxito en cuanto a la crítica y eso se debió más que nada al ritmo acelerado por llegar al final, sin ahondar en los personajes o en sus conflictos personales, convirtiéndose así en una secuencia de viñetas que le daban vida a personajes de un libro. El encanto de Rachel McAdams como Clare era una gran fuerza de poder, pero no pudo sostener un guion apurado y un tono que no encajaba del todo con la novela. Sin dudas, quisieron abarcar todo el libro de 500 páginas en 90 minutos de film, y en eso se perdieron de mostrar los pequeños detalles de la relación entre Clare y Henry, los cuales hicieron de la novela un éxito.

Sería difícil entonces que esta serie no supere a su predecesora, y sin embargo no lo logra, al menos por lo que se deja ver en este primer capítulo. Esta nueva adaptación a cargo de un experimentado en viajes en el tiempo como Steven Moffat (Doctor Who y Sherlock) no encuentra el tono adecuado, si bien opta por el código de la comedia romántica clásica, su fuente primaria presenta mucho más que eso. En este punto se repite la misma historia del film de 2009.

En la novela, Henry visita a Clare por primera vez cuando ella tiene solo seis años, mientras que él tiene treinta y ocho, y allí empieza una relación de amistad que con el crecimiento de Clare se transformará en algo más. Sin embargo, Henry conoce a Clare por primera vez cuando él tiene veintiocho y ella veinte, por lo que en ese punto de la historia ella lo conoce de toda su vida mientras que él no tiene idea de quién es ella. Como buena historia de viajes en el tiempo, el romance en el libro es solo una excusa para tratar temas de tinte filosófico que le dan un tono más grandilocuente al melodrama de la pareja. Esta es una historia de amor, sí, pero con un giro filosófico muy conocido: ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?. Es decir, quién influenció primero a que esta relación se produjera: ¿Henry con sus visitas a la Clare del pasado o Clare a sus veinte años contándole todo lo que hará Henry en su futuro, que es a la vez su pasado?

Este problema filosófico, que aún se encuentra sin respuesta, fue tratado en la novela de forma sutil, principalmente en los detalles de las historias de los protagonistas. La serpiente se muerde la cola y no hay libre albedrío para Clare o Henry, ya que es parte del destino de ambos que se conozcan. Henry no puede cambiar su pasado (o futuro) trágico por más que lo intente y Clare siempre termina por conocer a Henry de una forma u otra. La respuesta que da entonces Audrey Niffenegger, por más cliché que sea, es el amor. El amor es lo que une el destino de estas dos personas, y no importa qué vino primero, sino el suceso en sí. Que la gallina y el huevo estén relacionados, que Clare y Henry vivan una historia de amor como tal.

Pero esta respuesta un tanto dramática, que se complejiza al reconocer los traumas de la infancia de ambos protagonistas, se diluye en sus adaptaciones. En el film de 2009, la necesidad de contar una historia de amor por sobre las adversidades del tiempo, convirtieron al personaje de Clare en un mero interés amoroso, sin indagar en la rica vida individual que tenía por fuera de Henry, las preguntas que se hacía y la relación tumultuosa con su familia privilegiada. Henry, por otro lado, tenía un lado muy oscuro de su poder, pero en la adaptación solo importó el papel romántico que jugaba en la relación y sus fallas como el novio perfecto que se había ideado Clare.

una nueva oportunidad

Por lo que se pudo observar en el primer capítulo, The Time traveller’s wife (2022-) retoma el tono de comedia romántica de su predecesora, pero la exacerbación de lo cómico en este proyecto funciona para generar un mayor contraste con el desarrollo trágico de la historia. Se intuye que la serie le va a dar mayor lugar a las historias individuales de los protagonistas. La familia de Clare, por ejemplo, toma un mayor protagonismo y ya nos muestran la soledad que vivía de pequeña en esa gran mansión. Esta nueva versión es mucho más fiel al libro, desde pequeños detalles en los diálogos, hechos de la vida de Henry y Clare que habían sido ignorados en el film de 2009 por ser muy oscuros o dramáticos, como también en cuanto a la estética: la portada de la novela se reaviva en la introducción al capítulo y le da un tono de nostalgia para los fans del libro.

Otro punto importante en el que sigue fiel al libro es la forma en la que se narra la historia. En la novela, los narradores son Clare y Henry, en una especie de diario a lo largo de sus vidas, y en cada entrada se aclara la edad de cada uno. Esta forma narrativa se adaptó en la serie, utilizando el recurso de romper la cuarta pared y presentar la narración en primera persona a partir de la cámara documental o testimonial, al estilo de Modern Family (2009-2020) y otras series de esa década. Acá es donde se ve floja a la producción, ya que le quita profundidad a la historia y todo se vuelve artificioso. Tanto el maquillaje para envejecer a Henry (Theo James, Divergente) como la presentación del prado se ven demasiado falsos, y es ahí que el avance tecnológico le juega una mala pasada y su predecesora gana en cuanto a la estética.

La química entre Rose Leslie (Game Of Thrones) y Theo James funciona en un primer momento, y logran transmitir de forma clara el contraste de la relación que tiene Clare con su Henry contemporáneo, con respecto a su relación con el Henry mayor, que ya es su esposo. 

Este primer capítulo se centra más que nada en los indicios de un futuro trágico para Henry y un presente en pausa para Clare. Si bien la serie parece adentrarse mucho más en los detalles de sus protagonistas al mostrarnos los dos puntos de vista, será difícil saber si los seis capítulos que componen esta miniserie serán suficientes para contar una historia con muchas vueltas, giros y drama. Es posible que la nueva adaptación repita la historia de su antecesora en cuanto a presentar una historia de amor codependiente en la que no hay lugar para las individualidades, pero como no somos Henry DeTamble no podemos ver el futuro. Habrá que esperar a que salga el resto de los episodios, todos los domingos por HBO Max.

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