El primer trailer de la serie El señor de los anillos: Los Anillos de Poder (2022-) de Amazon Prime Video se estrenó durante la más reciente edición del SuperBowl. Y dejó más interrogantes que respuestas a su paso. Deslumbrante por su ambición, pero también, desconcertante por las aparentes decisiones creativas y visuales del equipo de producción, las secuencias despertaron polémica en plataformas sociales. A la vez, plantearon la incómoda cuestión de hasta qué punto el dúo de creadores J.D. Payne y Patrick McKay reescribirá una obra fundacional en el género de la fantasía literaria. 

El punto ya ha sido motivo de acalorado debate, además de una incómoda percepción de la obra de J.R.R. Tolkien como parte de un patrimonio cultural que sobrepasa cualquier intento de modificación. Y de hecho, luego del extenso reportaje publicado hace unos días por la revista Vanity Fair, la incertidumbre sobre el futuro del mundo del Tolkien en cine y televisión es cada vez más profunda. La producción insistió en que se trataba de una “nueva mirada a una historia jamás contada”, lo que terminó por incomodar a los expertos en la obra del escritor y a la pléyade de fanáticos que analizan cada detalle con ojo crítico. 

Más preocupante todavía, resultó la afirmación de Patrick McKay sobre la producción — ahora mismo es la serie televisiva con mayor presupuesto de la historia — que apostaba a nuevos “y desafiantes límites”. ¿Se trata de un intento de reinventar un universo en esencia robusto y con fronteras muy definidas? El extenso artículo incluye un párrafo que parece resumir las posibilidades de que el material de Tolkien esté en manos de Jeff Bezos, que en más de una ocasión se autodenominó fanático “obsesivo” de la obra del escritor británico.

“Debido a la inmensa riqueza de Bezos, Los Anillos de Poder supone en realidad un peligro mayor para su reputación que para sus finanzas. Amazon necesita demostrar de manera definitiva que es capaz de producir series tan prestigiosas como gigantescas, y con esta serie en concreto además corre el riesgo adicional que supone modificar y construir a partir del canon de un narrador tan querido”.

Vanity Fair

¿Qué podemos esperar de una serie con una considerable ambición argumental, recursos prácticamente ilimitados y consciente de la posibilidad del fracaso? Por ahora, hay tres escenarios evidentes con los que deben lidiar tanto creadores y elenco, como el multitudinario equipo de producción. Y ninguno de ellos es alentador. O al menos, representa riesgos considerables para una obra monumental, que hasta ahora ha sobrevivido con su integridad intacta durante más de medio siglo. 

Una obra extendida que rinda homenaje al Silmarillion y los cuentos incompletos de Tolkien 

Según la sinopsis oficial de la serie, la historia en pantalla narrará los hechos principales de la Segunda Edad de la Tierra Media. Eso incluye la forja de los Anillos de Poder, lo que la aleja por completo de cualquier otra producción que hasta ahora haya adaptado la obra del escritor británico. La producción también narrará el surgimiento del Señor Oscuro Sauron, la historia del reino Númenor y la última alianza entre Elfos y Hombres.

Todo lo anterior corresponde a historias incompletas, ubicadas cronológicamente miles de años antes de la célebre trilogía central de la mitología de Tolkien. Eso permite al equipo de producción no solo tomar el material original y versionar la narración como unidad, sino también, a los personajes originales y profundizar en sus historias desde ángulos por completos novedosos. Por ahora, la intención de la producción parece ser precisamente esa, aunque ha dejado entrever que también tiene la intención de rebasar los límites de la narración en “la medida de lo posible”. 

 «¿Podríamos crear la novela que Tolkien jamás escribió y concebirla como una serie monumental que solo podría emitirse en la actualidad?”, declaró McKay a Vanity Fair. En otras palabras, existe la intención concreta de incorporar a las historias clásicas de Tolkien, material creado especialmente para la serie. La posibilidad de la reescritura ya ha traído preocupación a los considerables fanáticos de la obra. En especial, en la medida que al parecer Amazon Prime tiene toda la intención de reformular las raíces mitológicas de la saga en una dirección por completo nueva. El primer vistazo a la serie ha despertado emociones encontradas. Por un lado, se ha podido ver a una jovencísima Galadriel con armadura élfica, interpretada por Morfydd Clark. También a Owain Arthur como el príncipe Durin IV. Pero algunas decisiones en el elenco despertaron una inmediata polémica.

En especial, la fotografía que muestra a la princesa de los enanos Disa, interpretada por la actriz británica Sophia Nomvete. En la imagen, puede vérsele en la entrada de Khazad-dûm. Pero lo que ha desconcertado a varios fanáticos es que se trate de una mujer afroinglesa en el papel de un personaje del mundo de Tolkien. De hecho, la actriz es la primera mujer negra en interpretar un personaje de la clásica saga fantástica.

La misma reacción ha despertado el personaje interpretado por el actor puertorriqueño Ismael Cruz Córdova. En las fotografías, se le puede ver caracterizado como un elfo silvano llamado Arondir. Se trata de un personaje por completo nuevo, creado para la serie. Según trascendió, la línea argumental protagonizada por Córdova tendrá una especial importancia. El elfo mantendrá una relación prohibida con Bronwyn, una curandera encarnada por la actriz de origen iraní Nazanin Boniadi. Pero no son los únicos personajes racializados de la serie. El extenso reportaje de Vanity Fair reveló que el actor británico de ascendencia jamaiquina Sir Lenny Henry interpretará a un importante personaje enano.

No se trata de una mirada sencilla sobre el mundo de J.R.R. Tolkien. Las comparaciones con la selección de elenco realizada por Peter Jackson para la llamada trilogía de The Lord of the Rings son inevitables. De hecho, buena parte de las quejas de los fanáticos en plataformas y redes sociales, se deben al temor que la obra original se desvirtúe. Y que lo haga en favor de la atención hacia la representatividad y la inclusión que forma parte del actual lenguaje del cine y la televisión.

Una versión por completo libre de la obra de Tolkien 

Esta es la posibilidad que preocupa principalmente a los fanáticos, en especial porque el equipo de producción de Amazon Prime Video dejó claro que el argumento “comprimiría líneas temporales”. Lo que equivale a decir que la versión en pantalla de la obra de Tolkien, será en realidad una versión libre de un universo mayor y mucho más complejo. La cual, aunque no dejaría a un lado las narraciones mayores, sí tomaría las salvedades “necesarias” para hacerla más consumible. De serlo, ¿se respetará la cuidadosa cronología del escritor? ¿su peculiar punto de vista sobre territorios y razas? La pregunta vuelve de nuevo a poner el foco en el tema inevitable sobre una visión más inclusiva y en especial, contemporánea, de una saga que responde a su contexto histórico.

La obra de Tolkien, basada en buena parte en los ciclos mitológicos griegos, celtas, germánicos y nórdicos, nunca ha tenido una especial diversidad. De hecho, hace unos años, hubo una extensa discusión acerca de la supuesta misoginia del escritor y su obra. Se habló de los pocos personajes femeninos de relevancia y del hecho de que todas las mujeres de la obra están al servicio de un ideal mayor. El debate llevó a recordar la reinvención de mitos y leyendas en la obra, además de su contexto histórico. Como el hecho de la virgen guerrera Eowyn, que resume la idea más profunda y sublime sobre las Walkirias.

No obstante, la discusión sobre el color de la piel de los personajes nunca había llegado a profundizarse. A través de la década, hubo análisis sobre la forma en que Tolkien mostró a los Orcos o la forma en que las bajas de guerra eran deshumanizadas. Pero en esta ocasión, se trata de analizar cuál es el aspecto que deberían tener las figuras principales de la historia. Para Amazon, se trata de una discusión complicada. En especial, cuando la serie basada en la obra del escritor británico deberá enfrentar inevitables comparaciones con la de Jackson.

Pero para los productores, el aspecto de los personajes no es de especial relevancia. O en realidad, lo es en la medida que pueda ampliar la visión sobre el universo narrado por Tolkien. En el extenso reportaje de Vanity Fair, Lindsey Weber, productora ejecutiva de la serie, comentó que las decisiones de casting se basaron en el talento. E hizo hincapié que se trata de una nueva era para la obra. “Nos pareció natural que una adaptación del trabajo de Tolkien reflejara cómo es realmente el mundo”, explicó. Para la producción, es de considerable importancia romper las limitaciones sobre el mundo de la fantasía. “Tolkien es para todos. Sus historias tratan sobre sus razas ficticias que hacen su mejor trabajo cuando dejan el aislamiento de sus propias culturas y se unen”.

Pero no parece una explicación lo suficientemente convincente para los fanáticos. Las fotografías y el trailer han sido recibidas con cierto malestar y escepticismo. En especial, por el hecho de que la raza élfica, tal y como la imaginó el escritor, tiene raíces mitológicas muy precisas. Tanto los inmortales de tiempo de Arda hasta los Vanyar, tienen un aspecto sin duda nórdico. Y aunque algunos son descritos con cabello negro y rasgos distintivos, todos tienen la apariencia de hombres blancos y de aspecto delicado.

Una historia sin relación con la obra de Tolkien, pero usando sus escenarios, idiomas y razas

La tercera posibilidad es la más radical y audaz de todas, que además contempla que -a medida que la serie vaya avanzando hacia un punto más complejo- se deslinde por completo de la obra de Tolkien, para narrar una historia derivada sin el menor nexo con las originales. Hasta ahora, el equipo de producción de Amazon Prime ha dejado claro que su intención es mostrar un ángulo novedoso del universo tolkiano, pero sin tocar el núcleo medular de una vasta narración con varias dimensiones interpretativas.

Pero si la serie intenta mostrar historias que, de hecho, Tolkien no llegó a escribir, es probable que, a medida que avance el argumento, tenga que abandonar los puntos clásicos para innovar en temas desconocidos para la obra del británico. Un punto que pone a la serie en un incómodo espacio entre una obra terciaria y otra, que solo utilizará escenarios e historia de un universo particularmente extenso.

¿Acepta la obra de Tolkien revisiones? Todavía no está claro cuál será el enfoque de la serie de Amazon Prime Video. Pero lo que sí es evidente, es que no estará exento de polémica.

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