Hoy en día, el aclamado actor Matthew McConaughey está viviendo -pese a las idas y vueltas que sufrió la industria en estos años- uno de los mejores momentos de su vida. Desde PopCon nos sentamos con el ganador del Oscar para charlar sobre su libro Greenlights (un memoir que también puede leerse como autoayuda e introspección), sobre sus tres décadas trabajando en Hollywood y sobre el futuro. 

Si todavía no conocés a Matthew McConaughey, te contamos que no solo fue un rompecorazones en todas las romcoms de los 2000, tales como The Wedding Planner (2001), How To Lose a Guy in 10 Days (2003), Failure to Launch (2006) y Ghosts of Girlfriends Past (2009), sino que también se ha posicionado entre los mejores actores de su generación gracias a sus actuaciones dramáticas como The Lincoln Lawyer (2011), The Wolf of Wall Street (2013), Interstellar (2014), True Detective (2014-2019) y Dallas Buyers Club (2013), la cual le valió el galardón a Mejor Actor Masculino en los Premios Oscar del 2014.

En este libro, “Matthew McConaughey escribe sobre Matthew McConaughey”. El actor construye y deconstruye todos los mitos que hay alrededor de su carrera, con su característica carisma, pero con la seriedad que el proyecto merece. Desde su infancia y la relación con sus padres, pasando por la escuela, los sueños que hicieron que vaya de viaje a Sudamérica y África, los altibajos de la industria, la paternidad y sus sueños; todo bajo el mando de un simple mantra: “Greenlights”. Encontrar luces verdes que te hagan seguir adelante. 

Primero que nada, ¡felicitaciones por el libro! Best seller en todo el mundo en todas sus ediciones impresas y también en audiobook. Fue uno de mis libros favoritos del 2020, me voló la cabeza. ¿Podemos decir que le fue muy «alright»?

Matthew McConaughey: [risas] Definitivamente le fue alright alright alright, ¿no? Muchas gracias, estoy muy orgulloso del libro, es uno de los proyectos de los que más estoy orgulloso en mi vida y me pone muy feliz que esté teniendo tanto éxito, sobre todo porque no lo escribí solo como mis “memorias” para que la gente sepa de mi vida, realmente quería compartir mi filosofía de vida y todos los días recibo mensajes hermosos sobres las “greenlights” que encuentra la gente en sus vidas y no hay nada más satisfactorio que eso. 

¿Cómo nace el proyecto de “Greenlights”? Vemos mucho de tus diarios personales.

MM: Básicamente comienza cuando encuentro unos diarios -me gusta escribir todos los días, creo que tengo un seguimiento de mi día a día desde la adolescencia- y unos post-it con comentarios, pequeños recordatorios, frases para mí mismo. ¿Viste esas palabras que necesitás decir para volver a tierra? Algo así. Después de eso comencé a pensar en escribir un libro y se convirtió en mi obsesión de alguna manera, fueron dos años en lo que no podía hacer ni pensar en otra cosa. Creo que hasta el día de hoy es el proyecto más puro y honesto que haya presentado. 

El libro es mucho más que un memoir sobre tu vida, es también una lección y a su vez una gran crítica a la imagen pública que crean los medios sobre los actores.

MM: Absolutamente. Pensé ¿quién mejor para escribir sobre Matthew McConaughey que Matthew McConaughey? Yo sé todo lo que se dice de mí y sé qué cosas son verdad y cuáles no. Hace bastante tiempo que tengo esta fama de “hippie tranquilo sin preocupaciones” y, mientras que aprendí a tomarme la vida de otra forma, no todo siempre fue así. Viví momentos sumamente difíciles y quería contar mi verdad, pero desde un lugar optimista que pudiera ayudar a la gente. Vi mi libro en muchas secciones dentro de las librerías: memorias, famosos, y también autoayuda. Ninguna etiqueta me molesta, mucho menos una que diga que puedo estar ayudando a alguien.

Para quienes no leyeron el libro ¡y deberían! porque es excelente, ¿nos podés contar un poquito sobre qué es un “greenlight” para vos?

MM: Mi pensamiento -y mi mensaje- es que nadie puede escapar de cosas malas de la vida, pero puedo compartir las lecciones de vida que me ayudaron y me ayudan a navegar la vida. Como siempre digo, y también es algo que menciono en el libro, “ser relativo con lo inevitable”. La vida es un camino que vamos recorriendo y cuando menos te lo esperás, encontrás un “greenlight”, una luz verde que da lugar a la siguiente cosa buena, y así sucesivamente. Creo que el mensaje del libro es justamente ese, buscar y atrapar todas las luces verdes que podamos. Todos los días sigo profundizando mis conocimientos y mis filosofías y sé que puedo mejorar, pero creo que es vital para mí compartir esa convicción que tengo de que las cosas pueden suceder si realmente lo intentamos. Cosas malas suceden, pero podemos tomar nuevos caminos y encontrar nuevas luces verdes.

Hay momentos, sobre todo el la primera parte del libro, donde hablás de tu relación con tu padre Jim y su particular matrimonio con tu madre. ¿Fue difícil para vos volver a visitar esos recuerdos y compartirlos? Fueron momentos muy privados de tu vida que no se sabían 

MM: Mis padres se divorciaron dos veces y se casaron dos, se quedaron juntos hasta que mi padre murió. Su relación fue muy pasional, no crecí con el ejemplo de padres que vemos en las películas ni tampoco con el tipo que imaginamos que nuestros amigos tienen. En un momento del libro cuento como mi mamá le rompió la nariz a mi papá con el tubo del teléfono y a los minutos estaban teniendo sexo en la cocina, ese tipo de relación tenían. 

Mi mamá se fue de casa por mucho tiempo más de una vez, tuvimos que aprender a crecer solos [refiriéndose a él mismo y a sus dos hermanos] en un ambiente un tanto hostil por momentos. No creo ni un segundo que nuestro padre no nos amara, pero su mentalidad estaba atravesada por esa creencia de “hacerse hombre, de ser macho”, lo cual obviamente influyó en nuestra mentalidad.

Después de leer el libro, algo me dice que no cambiarías esos momentos si pudieras

MM: Para nada. Esto es la realidad, pero hay humanidad en esa realidad. No cambiaría ningún chirlo en el culo por los valores que ahora están completamente integrados en mí. Mi papá murió justo cuando terminaba de filmar Dazed and Confused (1993) y nunca llegó a verla. Murió haciendo el amor con mi mamá, así que creo que se fue de este mundo como quiso [risas]. Él quería que fuera abogado, pero estoy seguro que está orgulloso de la carrera y la familia que formé. Sé que era duro con nosotros, y algunas actitudes no las comparto hoy como padre, pero entiendo que era otra época y otro lugar. Me alegra saber que pasé lo que pasé, sé que me amó y que estaba orgulloso de mí.

¿Dudaste en algún momento sobre compartir cosas tan personales de tus diarios?

MM: Cuando agarré los diarios me di cuenta que recordaba muchas más cosas de las que pensaba. Algunas dan vergüenza [risas] pero “a la mierda”, riamos todos juntos. Hay momentos de mi juventud que fueron ridículos, momentos en los que el ego me ganaba. Tuve un poco de miedo de sentarme con 36 años de mi vida en papel, no por la nostalgia -no soy una persona nostálgica ni muy sentimental-, pero tenía dudas de qué iba a encontrar ahí. Ya no soy el mismo niño de 14 años que comenzó a escribir diarios, pero ¿sabés de qué me di cuenta? De que mis intereses no cambiaron tanto. En mi esencia soy el mismo. Todavía pienso en la sociedad, en la cultura y en la evolución. El Matthew de 14 años se preguntaba todos los días cómo podía ser una mejor versión de él mismo, cómo podía conseguir las cosas con las que soñaba, y el Matthew de 50 también. De nuevo, ese es el mensaje del libro, no todo es tan fácil y van a haber momentos donde quieras mandar todo a la mierda, pero hay que buscar el otro lado, el otro camino, y seguir. Hay más luces verdes a nuestro alrededor de las que creemos. 

En el libro también tenemos un recuento de cómo llegaste a algunos de tus roles, castings, y es muy sorprendente. No quiero dar spoilers, pero hay momentos muy inesperados.

MM: Es que justamente quería sacarle un poco el glamour a Hollywood, mostrar que no es todo tan brilloso. A veces, muchas veces, te van a decir que no. Vas a tener que hablar con gente que te cae mal, vas a tener que comer tu ego y bajar la cabeza. Otras veces van a ser una luz verde tras otra y no vas a poder creer tu suerte. Pero creo que eso aplica a casi cualquier aspecto de la vida ¿no? Por eso me parece que en Greenlights van a encontrarse identificadas muchas personas, no es un libro sobre un actor, es un libro sobre una vida.

Creo que una de mis partes favoritas del libro -además de las cosas que realmente sentí que aprendí- fue cuando contás sobre esa transición de las romcoms a trabajos dramáticos, que todos conocemos como la “McConaissance”. Ese miedo que sentiste de no volver a tener trabajo por tomar una decisión tan drástica.

MM: Primero que nada, gracias. Ya lo hablamos antes, pero significan mucho tus palabras y saber que a alguien más le sirvieron mis palabras. Sobre la “McConaissance” [risas], como cuento en el libro fue un período un tanto oscuro en mi vida. Estuve en Sudamérica, en África, sentí que un ser superior me decía en sueños que tenía que visitar esos lugares. Pero de todos modos fue algo muy movilizante. Estaba la posibilidad muy real de que no vuelva a trabajar nunca más. Cuando dejé las romcoms pasaron muchos, muchos meses hasta que alguien volvió a llamarme. No podría haberlo hecho sin mi familia y sin la convicción que sentía que ese era el camino correcto. 

Te tengo que confesar que no soy para nada fan de las romcoms [risas], pese a que amo las sitcoms. Las únicas comedias románticas que dejo cuando están en la TV son las tuyas, pero estoy muy contenta que hayas tomado también otros roles. Tu temporada de True Detective es maravillosa y Dallas Buyers Club es una de mis películas favoritas, después quiero preguntarte algo sobre eso.

MM: Tengo que confesar que yo ya no soy fan de las romcoms tampoco [risas] y también me encantan las sitcoms, me hubiera gustado participar en alguna como Friends. No puedo darte una respuesta muy profunda sobre las películas -o más larga de la que está en el libro-, sino que simplemente sentí que se había acabado. Ya no quería ese tipo de roles en mi vida y si nadie pensaba que era lo suficientemente bueno como para tomar roles más profundos y dramáticos, bueno, iba a tener que buscar otro trabajo. Pasó mucho tiempo, meses y meses, hasta llegué a hablar con mi esposa sobre lo preocupado que estaba. Pero cuando menos me lo esperaba: greenlight. Me llamaron para esta nueva serie de detectives junto a Woody Harrelson, que terminó siendo no sólo un éxito, sino también una de las mejores cosas que hice en mi carrera. Después llegó otra luz verde que fue Dallas. Mientras la filmamos y preparábamos la prensa, True Detective estaba en la TV todos los fines de semana, así que fue la mejor promoción que podríamos haber tenido para la película. 

Primero que nada felicitaciones por el Oscar, muy merecido. Como te decía antes, es una de mis películas favoritas. Tu actuación es impecable y me parece una representación diferente y muy humana del VIH/SIDA. En el libro contás que casi no conseguís financiación para la película, que con Jean-Marc Vallée (el director) tuvieron que jugársela y hacerla con mucho menos dinero, bajando sus sueldos, etc. Estoy contando todo ese capítulo del libro, ¿no? [risas] Pero me encantaría saber cómo fue para vos la experiencia de hacer una película que significó tanto para tanta gente. 

MM: Te lo agradezco desde lo más profundo de mi corazón, esa película significa muchísimo para mí. No solo por los premios, sino justamente por todo lo que decís. Aprendí tanto, muchísimo sobre la enfermedad que desconocía o que pensaba que era distinto, y sé que le pasa a mucha gente. Gente que vive en la ignorancia y que necesita saber más sobre esta enfermedad con la que convivimos, no sólo por la gente que lamentablemente convive con ello, sino también para que nosotros podamos estar ahí, ayudar y, sobre todo, no juzgar a nadie. Yo me crucé con la historia y sabía que tenía que ser una película. ¿Un hombre que comenzó una red ilegal de medicamentos porque nadie ayudaba a los enfermos? Pero las productoras no confiaban en la historia, no les parecía un buen producto. Finalmente pudimos arreglar, pero por varios millones menos de lo que Jean necesitaba, así que tanto él como yo y Jared [Leto] decidimos dar nuestro sueldo y que nos paguen una vez que la película fuera lanzada. El resto es historia, estoy sumamente agradecido con Dallas, trajo gente excelente a mi vida, todavía estoy en contacto con las familias [ya que es una historia real] y las fundaciones que nos ayudaron en la película. Fue un trabajo físico y mental súper, súper desgastante, pero valió cada segundo y lo haría mil veces más. No hay palabras para describir lo que siento cada vez que alguien me dice que esa película -y los personajes- significaron mucho para ellos. Hoy en día hay mucha más representación, pero todavía no es suficiente.

Para cerrar, sé que en el futuro cercano se viene otro tour con el libro, pero ¿tenés más planes que nos puedas contar?

MM: No estuve haciendo tantas películas en los últimos años, no solo porque estaba concentrado en el libro, sino porque ningún guion me llamaba lo suficiente la atención. En este momento estoy leyendo algunos, pero no muchos me dan ganas de salir de este momento artístico literario que estoy viviendo. Hay proyectos a futuro, pero ya veremos que sucede. 

Gracias por tu tiempo Matthew, te amamos mucho en Argentina.

MM: ¡Y yo los amo mucho! Me encantaría visitar los países de Latinoamérica que todavía no conozco, es algo que tengo pendiente. Le mando un beso grande a Argentina y ¡no se olviden de agarrar todas las luces verdes que se crucen en su camino!.

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