Sin lugar para los débiles

«La misteriosa mirada del flamenco» de Diego Céspedes: ensayo sobre la ceguera

Recientemente estrenada en Mubi, esta ganadora en Cannes es una road movie queer que funciona a la vez como un coming of age en el desierto.

por | Ago 10, 2026

Hay una sobreviviente que habla. Una niña que viene del desierto y que puede contar la tragedia en primera persona. Ese es el disparador de La misteriosa mirada del flamenco (2025), la película chilena ganadora del premio Un Certain Regard en el Festival de Cannes del año pasado y estrenada ahora en la plataforma Mubi.

El escenario es un paraje inhóspito en el desierto de Chile; la época, a comienzos de los años ‘80. Los protagonistas: un grupo de chicas trans que ejercen la prostitución en una casilla visitada casi en exclusiva por los trabajadores mineros. Hay una nena que se cría entre ellas. Y un drama: el advenimiento de una peste sin cura que, según la creencia folclórica, se transmite a través de la mirada.

El elenco protagonista, con Tamara Cortés en el centro.

Esta ópera prima del joven director Diego Céspedes ofrece un acercamiento a la enfermedad a medio camino entre la fantasía y el rigor científico e histórico. De ahí que La misteriosa mirada del flamenco parezca un cuento de hadas retorcido y sufriente. Aunque no por eso incapaz de entregar oleadas de ternura y belleza en un mundo que se derrumba.

Centauros del desierto

Lidia (Tamara Cortés) es una niña que, habiendo crecido entre chicas y matronas trans en un prostíbulo del desierto, conoce más temprano que tarde la “mitad oscura” de la vida social: la violencia, la marginación y las injusticias. A esa realidad adversa, presentada ya explícitamente en la primera escena de la película, se suma el advenimiento de una extraña enfermedad que nadie sabe bien cómo llega ni cómo se cura. Y que los distintos personajes portan con más o menos hidalguía.

Flamenco (Matías Catalán, a la derecha), es el centro de gravedad del film.

La madre de Lidia es «Flamenco» (el personaje interpretado por Matías Catalán da así el título a la película), una chica trans que adoptó a la joven de bebé y que está dispuesta a ir “hasta al infierno” con ella. Pero Flamenco está enferma, y eso también es mostrado apenas inicia el film. Encontramos a estos personajes ya en medio del drama. Tratando de lidiar con las complejidades de lo desconocido (el virus) y de lo que se conoce de memoria (la violencia cotidiana).

Es justamente ante esa brutalidad desatada contra las chicas -producto a su vez del miedo a lo desconocido- que Lidia estará dispuesta a tomar venganza por mano propia junto a su único amigo en kilómetros a la redonda. El film se acerca así a la zona del western, solo que se trata de un western inusual, estrafalario y extravagante. Más que un spaghetti western, un queer western.

La ceguera forzosa parece ser la única solución ante este virus desconocido en La misteriosa mirada del flamenco.

Los ojos tienen un peso determinante en la historia, dado que la mirada es la que puede “contagiar la enfermedad” según la leyenda rural extendida por toda la región. Por eso la “ceguera forzosa” será una alternativa que el grupo de mineros considerará aplicar sobre las atribuladas mujeres, en una alegoría explícita sobre los dilemas de la humanidad.

Pero Céspedes no cede fácilmente ante lo inevitable de la tragedia y dota a sus personajes de una ternura y un magnetismo envolventes, con iguales dosis de humor y amor. Un amor expresado no sólo por aquella familia propia sino también por los ajenos, aún en la degradación y la indignidad. Porque incluso ante la peor de las devastaciones hay lugar para la belleza, entendida en este caso como resistencia.

Diego Céspedes, director y guionista del film.

Música para pastillas

Esa toma de posición del director y guionista es representada desde lo estético con una potente combinación de fotografía artificiosa y música electrónica (a cargo de Angello Faccini y Florencia Di Concilio, respectivamente), lo que arroja como resultado un artefacto extraño sin época. Como si el director no hubiera querido ceder a la factura de «película rural» para terminar concibiendo -nunca mejor usado el término- una película salvaje y rayana con la fantasía.

Algunos dramas es mejor estetizarlos, y para Diego Céspedes, de 31 años, esa es la función de su cine.

“La película se acerca a los géneros. Yo vengo de los suburbios y no tenía acceso a cine de autor. Cuando me obligan a ver La Ciénaga, de Lucrecia Martel, yo estaba aburrido y de repente me empiezo a concentrar y me empieza a pasar algo. ¿De dónde viene? Porque no es una narración en la que yo entienda por qué ese personaje me emocionó. Hay algo extraño aquí. Ahí empecé a entender la atmósfera, el uso del sonido y se rompió algo en mi cabeza”

Así contó el realizador, en diálogo con el podcast El Cine en La Ser, su acercamiento al enfoque de autor y a la amplia paleta de géneros. Un combo que su ópera prima fusiona con prolijidad y destreza.

El equipo, cuando ganó el «Un Certain Regard» en Cannes.

El premio

No casualmente La Misteriosa Mirada del Flamenco ganó el premio Un Certain Regard (“Una cierta mirada”) en la edición de 2025 del Festival de Cannes. Es una sección del certamen introducida en 1978 y que reconoce a aquellas propuestas más audaces que las de la selección principal para dar visibilidad así a cineastas emergentes.

Lo reconoció el propio Diego Céspedes en diálogo con Vogue España: “Que se cuenten tantas historias de travestis y maricones no quiere decir que antes no existieran, pero que ahora se pueden contar. Hay un cambio. El prejuicio y el miedo a veces es terrible y deja las cosas debajo de la alfombra. El no querer entenderlo sigue estando presente. Recién abrimos las puertas a hablar de esto y la madurez llegará más tarde”. Hacía ahí parece ir su cine.

💡 POPCON TIPS:

Para ver acompañada de Alpha (2026), de Julia Ducornau y Miss Carbón de Agustina Macri.

¡Compartí la nota en redes sociales y etiquetanos como @popconcine! Si te gusta nuestro contenido, seguinos y apoyanos para seguir creciendo. Podés sumarte a nuestra comunidad y acceder a grandes beneficios cinéfilos todos los meses: avant premieres, sorteos de merch oficial, descuentos en tiendas temáticas y mucho más.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notas Relacionadas

It was just an accident: la pulsión de venganza y el cerco moral en la nominada al Oscar

El reconocido director iraní Jafar Panahi regresa con otro ensayo audiovisual sobre las consecuencias del autoritarismo.

Under the Banner of Heaven: un crimen real con la religión como arma

Llega a Star+ este drama policial que plantea tanto la corrupción dentro de una institución religiosa como el conflicto interno de sus creyentes.

Dopesick: la serie que muestra la peor epidemia de drogas de Estados Unidos
Dopesick: la serie que muestra la peor epidemia de drogas de Estados Unidos

La ficción de Danny Strong, protagonizada y producida por Michael Keaton, registra la fabricación de la Oxicodona y sus devastadores efectos.

Obi-Wan Kenobi - Mitad de temporada: Una deslucida mirada al mundo de Star Wars
Obi-Wan Kenobi – Mitad de temporada: Una deslucida mirada al mundo de Star Wars

Obi-Wan Kenobi era el proyecto más esperado y ambicioso de la nueva era de Star Wars, pero falla con una historia endeble y un planteo poco claro.

Nicolás Poggi

Licenciado en Comunicación Social de la Universidad de La Plata (UNLP). Trabajó en la agencia Diarios y Noticias (DyN), A24.com y en la Agencia Télam. Actualmente es jefe de Política en la agencia Noticias Argentinas.