Se cumple medio siglo del 24 de marzo de 1976 y el cine argentino sigue siendo una de las herramientas más potentes para pensar la memoria, la verdad y la justicia. Entre ficciones y documentales, nuestra industria audiovisual trazó un mapa enorme de historias que reconstruyen el horror de uno de los períodos más oscuros del país. Acá, una guía con títulos clave (y dónde verlos) para armar tu propio recorrido.
Clásicos que siguen interpelando
Si hay un punto de partida inevitable es La historia oficial (1985), la película de Luis Puenzo que ganó el Oscar y puso en primer plano la apropiación de bebés durante la dictadura. Las interpretaciones de Norma Aleandro y Héctor Alterio conmovieron al mundo entero a solo dos años del regreso de la democracia en Argentina. Actualmente está disponible para ver en Netflix. Más cerca de la realidad que de la ficción está La noche de los lápices (1986), que reconstruye el secuestro de estudiantes secundarios y sigue siendo uno de los filmes más emblemáticos del cine testimonial argentino

En esta fecha, especialmente, también vale la pena revisitar Garage Olimpo (1999), una de las representaciones más crudas sobre los centros clandestinos de detención, que está para ver de forma gratuita en la plataforma de Cine.Ar. En Netflix también está Kamchatka (2022), de Marcelo Piñeyro, que elige el punto de vista de la infancia para contar el exilio interno y el miedo cotidiano. Son películas no solo narran hechos históricos en clave de ficción, sino que a través del arte construyen memoria colectiva.
Miradas actuales sobre el pasado
El cine nacional volvió sobre estos últimos años con nuevas preguntas. Argentina, 1985 (2022), de Santiago Mitre, pone el foco en el Juicio a las Juntas y en la reconstrucción democrática, mostrando cómo se enfrentó judicialmente a los responsables del terrorismo de Estado. Una producción de Amazon Prime Video, está disponible para ver en la plataforma.
Por otro lado, Rojo (2018) y La larga noche de Francisco Sanctis (2016) exploran los climas previos al golpe, ese momento en que la violencia ya estaba instalada pero todavía no era explícita para todos. Son películas que hablan sobre la complicidad social y el silencio, muy apropiadas para los tiempos que corren. Ambas están disponibles en Cine.Ar.

Documentales para entender (y no olvidar)
El terreno documental ofrece algunas de las miradas más profundas e impactantes a una realidad ineludible para cualquier argentino. El juicio (2023) reconstruye el histórico proceso contra las juntas militares con material de archivo, mientras que La memoria de los huesos (2017) aborda el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense en la identificación de desaparecidos. La primera está disponible en Filmin y la segunda en Cine.Ar.
Otra gran recomendada es Los rubios (2003), dondeAlbertina Carri mezcla documental y ficción para indagar en la desaparición de sus padres, en un ejercicio tan íntimo como político. Y si se trata de ir a fondo, M (2007) sigue la búsqueda personal de Nicolás Prividera cuando está a punto de cumplir la misma edad que su madre desaparecida, en una película que convierte la memoria en una investigación obsesiva. Ambas están completas en YouTube.
En un registro completamente distinto, Argentina ‘78 (2024) aborda la organización del Mundial ‘78, mientras en el mundo había serias denuncias y cuestionamientos por violaciones a los derechos humanos. Con material de archivo y entrevistas que van desde César Luis Menotti yDaniel Passarella hasta las Madres de Plaza de Mayo, este documental original de Disney+ pone en tela de juicio las condiciones y el resultado del infame mundial.
Años anteriores, en esta misma fecha, también te recomendamos películas como Infancia Clandestina (2011), Cautiva (2003) y el documental Legajos estatales (2023), que al igual que el resto de esta lista, siguen más vigentes que nunca. Recorrer estas ficciones y documentales puede resultar un ejercicio doloroso, pero nos permite recorrer a una distancia segura los horrores de una época que jamás debe volver a repetirse.
Una cicatriz audiovisual
A 50 años del golpe, estas películas y documentales no funcionan solo como recordatorio histórico. Siguen dialogando con el presente, interpelando nuevas generaciones y poniendo en discusión temas como la responsabilidad civil, la memoria y los discursos negacionistas.
Si hay algo que este breve recorrido por el cine argentino nos demuestra es que nuestra producción audiovisual nunca dejó (ni va a dejar) de volver sobre la dictadura y el reclamo todavía vigente de memoria, verdad y justicia. No por insistencia, sino por necesidad.




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