Dividida en dos partes, la nueva temporada de la serie de Robert Kirkman explora un mundo de superhéroes que no logra cumplir del todo con su premisa.

Dividida en dos partes, la nueva temporada de la serie de Robert Kirkman explora un mundo de superhéroes que no logra cumplir del todo con su premisa.
En el escenario de la Japón feudal, la política, la guerra y un amor prohibido confluyen en una poderosa mirada acerca del encuentro de dos mundos.
En vez de ser una simple continuación, el episodio que sucede al pico de la mid-season eleva la apuesta conectando con el cierre de la serie original.
Con mucha violencia, pero también romance y utopías, el revival de la serie clásica de los años noventa demuestra que es muchísimo más que nostalgia.
Apostando por dos relatos individuales de desarrollo de personaje, el nuevo episodio es un descanso del vértigo que nos prepara para lo que se viene.
El siniestro personaje de Patricia Highsmith supera sus adaptaciones anteriores con elegancia y solidez, desde el misterio y la violencia sugerida.
Tras dos episodios que sentaron las bases de la temporada, el tercero es una apuesta muy arriesgada que replantea todo el canon de la serie original.
La nueva serie animada de Marvel Studios recupera la esencia de la original, su estética noventosa y su discurso siempre vigente sobre la tolerancia.