El director regresa por lo alto con su décima película: un thriller explosivo y político con el que explora nuevos géneros y desafía al espectador.
El director regresa por lo alto con su décima película: un thriller explosivo y político con el que explora nuevos géneros y desafía al espectador.
La nueva película del director de La La Land (2016) y Whiplash (2014) pretende homenajear el cine, pero en lugar de eso demuestra odiar la industria.