[La siguiente nota contiene spoilers sobre la segunda temporada de Succession]

Este domingo llega la tercera temporada de Succession (2018-), el caballito de batalla de HBO Max luego de la salida de la multipremiada Game Of Thrones (2011-2019). Ya consolidada como una de las mejores series del momento, a su elenco se le suman nombres de gran calibre como Adrien Brody y Alexander Skarsgård. Después de dos años de espera y con un final de temporada que cambió totalmente las reglas de juego, volverá a la pantalla en un contexto que difiere de sus antecesoras. El tercer ciclo carga con muchas expectativas, algo inédito para la ficción que promete una temporada explosiva y aún más bestial que las anteriores. 

Succession sigue la vida de una familia poderosa e influyente de Estados Unidos. El patriarca Logan Roy (Brian Cox), dueño de uno de los imperios audiovisuales más importantes, debe decidir quién lo sucederá entre sus cuatro hijos: Kendall, Shiv, Roman y Connor, luego de un problema de salud. La primera temporada se limita a presentarnos a los personajes e indagar sobre sus intenciones, para luego explotar en la segunda entrega. Con una puesta en escena en formato de falso documental y un guion tan brillante como astuto, la serie producida por Adam McKay (The Big Short, Vice) nos muestra el abuso de poder y las miserias de la clase más privilegiada. Repasamos los puntos claves que hay que tener en cuenta para seguir de cerca a la familia Roy

El final de la segunda temporada fue al mismo tiempo el mejor episodio hasta el momento de esta ficción creada por el británico Jesse Armstrong. Así como los Frey apuñalaron a Rob Stark, en esta lucha por el trono moderna, Kendall -el Golden Boy de la familia- traiciona a nada más ni nada menos que a su propio padre. Luego de llegar a un acuerdo con el magnate, donde él asumiría la culpa por el escándalo de la división de cruceros de Waystar Royco, el segundo hijo del clan expuso a su padre y decretó el final de su reinado. Mientras tanto, los demás hijos de Logan Roy descansaban en un lujoso yate en el Mediterráneo, sin saber que les llegaba el momento de elegir un bando. 

Hay que recordar que Kendall Roy vivió una experiencia traumática hacia el final de la primera entrega, cuando tuvo un accidente automovilístico que resultó en la muerte de un joven. Ese hecho lo convirtió en una persona completamente diferente, durante la última temporada no es más que un peón en el tablero de su padre, quien lo ayudó a encubrir el hecho. Por eso el más débil de los Roy estaba listo para entregar su cabeza en nombre de la familia, hasta que recordó su propia agenda y, en un contundente giro de guion, salió a mostrar los dientes.

El personaje de Jeremy Strong es el más complejo e interesante de la serie, y su brillante interpretación le concedió el Emmy en 2020. Por su parte, Brian Cox se alzó con el Golden Globe a la mejor actuación en drama, donde competía con su hijo ficticio. La lucha por el éxito también se llevó a la temporada de premios y en esta nueva entrega los volveremos a ver brillar, ya que la tercera temporada se centrará en la titánica guerra entre ambos personajes.

Otro punto a tener en cuenta es el complicado matrimonio entre Shiv (Sarah Snook) y Tom (Matthew Macfadyen), el cual se encuentra en el precipicio luego de que él le planteara su infelicidad. En un intento por salvarlo, Shiv le demanda a su padre que salve a su marido del escándalo por los cruceros. Aún no sabemos si este gesto fue suficiente. Pero Tom tiene otro problema: su compañero y “partner in crime” Greg empezó a mover sus piezas en este juego de ajedrez. El primo de la familia escondió varios documentos importantes relacionados con el juicio que debía destruir. 

En medio de este sinfín de traiciones, la empresa se encuentra en la búsqueda de un CEO, luego de que Logan Roy no se decidiese por ninguno de sus herederos. Además, luego de la mala jugada de Kendall, también corren el riesgo de perder la adquisición. Estos son dos puntos importantes que se desarrollarán desde el próximo domingo. Otros jugadores que pueden volverse más valiosos en esta contienda son: Roman Roy (Kieran Culkin), quien arrancó una especie de relación con la mano derecha de la familia, Gerri (J. Smith Cameron) y Connor Roy (Alan Ruck), el hijo olvidado que busca convertirse en presidente mientras se enfrenta a problemas financieros. 

La ficción suma actores de renombre a su elenco de lujo: Alexander Skarsgård será el CEO de una gran compañía de tecnología y Adrien Brody se pondrá en la piel de un millonario activista que servirá como rival para los Roy. Algo interesante es que su creador Jesse Armstrong no sumará el COVID a la historia, no hay espacio para pandemias mundiales en el mundo de los Roy, solo para manipulaciones y traiciones que los conviertan en personas más poderosas y ricas. Tras haberse coronado con el Emmy y el Golden Globe a mejor serie dramática, la familia más despreciable pero igual de fascinante ya está lista para volver al ruedo este domingo. Y lo hará con episodios semanales, que estrenarán en simultáneo tanto en HBO como en su plataforma de streaming HBO Max.

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