Si estás más o menos al tanto de las novedades del mundo del entretenimiento, seguramente sabrás que Quentin Tarantino, uno de los mejores directores de la historia del cine, planea retirarse después de filmar su décima película. Si es que no estabas enterado, lamento haberte dado la mala noticia. Esto significa que solo veríamos una película más dirigida por Quentin, ya que Once Upon a Time… in Hollywood (2019) fue la número nueve.

Sin embargo, Tarantino ya ha encontrado otra ocupación para entretenerse mientras no está filmando películas: escribir. O mejor dicho, escribir libros; porque guiones lleva escribiendo hace tiempo. A mediados de 2021 publicó la novelización de Once Upon a Time… in Hollywood, tratando de emular el estilo y estética de las novelizaciones que eran populares a fines de los años sesenta y durante los setenta, de las que él es muy fanático. La edición tapa blanda tiene un diseño de portada y hasta publicidades en su interior, que contribuyen a la fantasía de que efectivamente estás leyendo algo publicado en 1969 (¡Deberías haber estado ahí!, exclama la portada).

La novela es un excelente maridaje con la película, ya que seguimos a los mismos personajes y la trama es básicamente la misma, pero Quentin se permite en las páginas explorar mucho más a fondo a cada personaje, y además profundizar el homenaje a algunos de sus cineastas favoritos de los sesenta cuyas historias no son tan contadas. Es decir, que esta novela es por momentos una clase de cine y de cultura pop de esa década, y lo digo como algo tremendamente positivo.

A través de los capítulos, conoceremos más sobre el pasado de Cliff Booth en la guerra, sobre sus gustos y hobbies, su historia con su perra Brandy… y además se responde una pregunta sobre la muerte de su esposa que en la película queda ambigua. Cuando en el film Rick Dalton es claramente el protagonista de la historia, al leer el libro me dio la sensación de que Cliff es un personaje más relevante, o que Tarantino disfruta más escribir a Cliff, a quien encuentra más fascinante, a pesar de sus oscuridades, que a Rick. Sin embargo, obviamente su mejor amigo y empleador es una parte importantísima del libro: nos sumergimos en sus inseguridades, su salud mental, y su relación con Trudi, la pequeña niña que interpreta a Mirabella Lancer, quien forma un vínculo muy especial con el actor, y que constituirá el corazón de esta parte de la historia.

Al igual que en la película, Sharon Tate es un personaje secundario, pero que contribuye a la escena del Hollywood de los sesenta que tanto fascina a Tarantino. A través de ella, tendremos un vistazo al cine de Polanski. Tarantino vuelca su admiración a su dominio del lenguaje cinematográfico y su poder de manipulación: nos cuenta un truco de puesta que el director logró en El Bebé de Rosemary’s Baby (1968), que deslumbra a Sharon, y también al lector. Me encantó saber, por ejemplo, qué estaba pasando por la mente de la joven actriz cuando entra al cine espontáneamente una tarde durante una proyección de The Wrecking Crew (1968). Le añade una capa mucho más significativa a la escena.

Charles Manson y su “familia” también están presentes en el libro, como la parte más oscura de la Los Ángeles de 1969. El pasado frustrado de Manson en la música es parte de un capítulo, como así también hay capítulos dedicados a Pussycat y a Squeaky, dos jóvenes hippies del clan Manson que en la película casi que solo forman parte del paisaje, pero en las páginas se les da un abordaje más que interesante. Pero lo más sorprendente de esta trama es que los asesinatos de la noche del 9 de Agosto de 1969 y sus consecuencias -que en la película son el clímax del tercer acto- apenas son mencionados al pasar en uno de los primeros capítulos del libro. Una decisión bastante desconcertante, pero que con el correr de las páginas, y sobre todo después de leer dónde decide poner Tarantino el foco para el final de su novela, no quedan dudas que es acertadísima.

A pesar de que hay algunos capítulos donde la lectura se vuelve un poco tediosa, porque Quentin decide relatar con lujo de detalles el piloto del western Lancer (1968-1970) que Rick y Trudi protagonizan, es una lectura muy disfrutable y amena, que en la mayoría de los casos eleva aún más la historia que pudimos ver en pantalla grande en 2019.

Se nota que Tarantino disfruta muchísimo pasar tiempo en este Hollywood alternativo que creó para estos personajes, porque confirmó que tiene escrito un segundo libro en este universo. Se trata de una especie de biografía de Rick Dalton, donde detalla toda la carrera del actor desde sus inicios hasta su retiro en 1988. Pero tiene una vuelta de tuerca. Según confirmó en el podcast de la revista Empire donde estuvo invitado, este libro no está narrado por el Quentin Tarantino de la vida real, sino por el Quentin Tarantino de este Hollywood alternativo, que de hecho es mencionado en la novelización. Según contó, el “Quentin alternativo” conoció a Rick Dalton durante el Festival de Cine de Hawaii en 1998, y después de ese encuentro decidió escribir “The Man Who Would Be McQueen: The Films of Rick Dalton”. Es todo extremadamente rebuscado y genial al mismo tiempo.

Sin embargo, el libro sobre Rick Dalton saldría a la venta después de Cinema Speculation, su próximo libro -esta vez de no ficción- sobre el New Hollywood y el cine de los setenta que, según confirmó a Empire, podríamos esperarlo para noviembre de este año.

Por más que es triste que solo nos quede una película más de Quentin por ver, es imposible no sentir expectativa por esta nueva faceta que está descubriendo. Te seguimos a todas partes.

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