La crudeza de un pueblo decadente y olvidado, la noche eterna del invierno costero en Massachussets y los habitantes cómplices de una serie de eventos macabros convierten a Red Tide, la primera parte de American Horror Story 10: Double Feature, en un encuentro íntimo entre los amantes del terror y las raíces más puras de sus primeras temporadas, pero sumergida en una historia más oscura que renueva la confianza entre los televidentes y su creador. No todo está perdido.

Uno de los principales problemas de cualquier serie que se prolonga en el tiempo es comenzar a repetirse a sí misma. Esta era la principal preocupación de los seguidores de American Horror Story que, tras las reacciones divididas que dejó su entrega anterior –AHS: 1984– esperaban con escepticismo Double Feature. Sin embargo, Ryan Murphy y Brad Falchuk, creadores del show, tomaron nota de los comentarios y sorprendieron con una vuelta a la esencia del terror que hace diez años convirtió la serie en un referente moderno del género en televisión.

Aviso: La décima temporada de AHS se divide en dos partes: Red Tide y Death Valley, con personajes e historias completamente distintas. En esta nota haremos referencia a la primera de ellas, la cual, según las palabras de Murphy, es la historia junto al mar, mientras que la otra es una historia en la arena.

En la nueva entrega, sus creadores se valen de los recursos más clásicos del cine de terror para construir esta historia que se desarrolla en Provincetown, una pequeña ciudad costera de Massachussets, con inviernos crudos y desolados. El entorno juega un papel muy importante desde el primer minuto, cuando conocemos a la familia Gardener, quienes acaban de mudarse al pueblo, más específicamente a una antigua casa deteriorada de madera que rememora varias producciones del género.

Pronto se descubre que  Harry Gardener (interpretado por Finn Wittrocky) es un guionista televisivo convencido de que el pueblo le servirá de inspiración para su próximo trabajo. Su esposa (interpretada por Lily Rabe) está embarazada y se jacta de ser una decoradora de interiores influencer que ha conseguido un arreglo para vivir en aquella casa sin costo, a cambio de una remodelación completa.

El lugar irá tomando entidad, jugando fuertemente con las mentes del matrimonio y su pequeña hija, una niña prodigio de la música que siente mayor conexión con su padre que con el personaje de Rabe.

Provincetown y sus habitantes comienzan a emerger poco a poco, preparando el terreno para la nueva trama. Así nos cruzamos con la gran musa de Murphy, Sarah Paulson, en una de sus transformaciones más extremas hasta el momento, personificando a Tuberculosis Karen, una indigente despreciada por los pobladores, la cual, en su primera aparición, le advierte a los recién llegados que abandonen el lugar “antes que sea demasiado tarde”. 

Una de las decisiones más acertada de Ryan Murphy fue emparejar los arcos de Evan Peters y Frances Conroy, cuyos personajes son un deleite de homenajes al terror clásico y el glam, con personalidades excéntricas e histriónicas que sirven de comic relief por momentos, y tienen la importante tarea de sumergir y guiar al protagonista en la oscuridad de la historia.

Sus personajes son Austin Sommers y Belle Noire, dos reconocidos escritores de teatro y literatura, los cuales pasan cada invierno en Provincetown para inspirarse, alimentando los rumores sobre la mística del lugar. Poco a poco irán desentrañando la verdad detrás de sus largas estadías en aquel pueblo costero, en el que los genios parecen explotar de creatividad y los que carecen del don caer en un lento y espeso letargo irremediable.

Finalmente, el personaje más esperado, que hace desear su aparición en la pantalla, es Mickey​, el drogadicto y prostituto del pueblo, interpretado por la estrella invitada Macaulay Culkin. Cabe destacar que este papel significó su retorno a una producción de esta envergadura desde sus épocas de gloria. Paradójicamente (o quizás no tanto), la ex estrella infantil interpreta a un genio caído en desgracia por los excesos, el sexo y las adicciones. Un retorno con sabor a revancha.

Es innegable que las actuaciones sólidas de actores que ya sienten el set de AHS como su propia casa tienen un impacto muy positivo en el desarrollo del argumento, sin embargo, la complejidad de ciertos aspectos de la trama, pero presentados con la simpleza que suele caracterizar varias producciones de Murphy y la profunda oscuridad que le dio a Red Tide, la convierten en una de las joyas de la saga (aunque aún por debajo de las grandes favoritas)

Murphy supo encontrar la forma de retomar el camino que perdió en las últimas temporadas y lo hizo sin necesidad de reinventar nada, simplemente acudiendo a las formas más clásicas del género. Incluso, esta nueva historia cuenta con una criatura claramente inspirada en el Nosferatu (1922) de Murnau, dejando claro que no tiene miedo a mostrar sus cartas (tal y como hizo con Ratched y los recursos del cine de Hitchcock). Por eso no es extraño que Red Tide se sienta como una historia de Stephen King, ya que toma varios rasgos de su universo.

Esta nueva entrega retrata hasta dónde puede llegar la ambición humana y qué tanto están dispuestas las personas a sacrificar para calmar su obsesión, y lo hace sumergiéndose en la locura, la inseguridad, el miedo, detalles de vampirismo y los asesinatos, todos parte de un pueblo decadente y relegado al olvido, pero protagonista absoluto. American Horror Story 10 constituye la reivindicación que Murphy estaba buscando para darle aire a su principal y más grande creación. 

Por lo pronto, la cadena FX confirmó que la serie fue renovada por tres temporadas más.

Red Tide consta de seis episodios que ya pueden verse en Star+ disponible on demand. Por otro lado, Death Valley, la segunda parte, está compuesta de solo cuatro episodios, que también pueden encontrarse en la plataforma de streaming.

Cabe destacar que, el pasado 20 de octubre, se estrenó el spin off de AHS, titulado American Horror Stories, el cual consta de siete episodios de una hora cada uno en formato de antología, con historias independientes en cada capítulo. Entre algunos de sus protagonistas se encuentran Matt Bomer, Sierra McCormick, Billie Lourd, Vanessa Williams, Danny Trejo y Paris Jackson, hija del fallecido ídolo del pop Michael Jackson. Esta serie también puede verse en la plataforma de streaming Star+.

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