Si bien repite la estructura y no sorprende como su predecesora, esta secuela expande en todas las cosas que hicieron lucirse a la película original.
Si bien repite la estructura y no sorprende como su predecesora, esta secuela expande en todas las cosas que hicieron lucirse a la película original.
Demi Moore brilla en esta grotesca sátira en donde el cuerpo de las mujeres es presa y mercancía de una sociedad que idolatra a la juventud y belleza.
Reencontrándose con su guionista histórico, el director griego vuelve a una narrativa más abstracta para contar tres historias sobre la soledad.
De dónde viene esta composición magnética pero desquiciante que busca representar nuestros peores miedos: aquellos que ni siquiera sabemos que tenemos.
Recuperando el ingenio y las risas que logró la original, la secuela amplia este maravilloso mundo sin depender de la nostalgia como único sostén.
Las enormes actuaciones de Penélope Cruz y Luana Giuliani bendicen esta película de Emanuele Crialese, que encuentra un escape en las divas italianas.
Una exploración sofocante sobre los horrores que esconde la mente, a través de un personaje tan depravado que la empuja a un lugar nuevo del género.
De ritmo lento y si encontrar una identidad propia, esta remake no parece entender la esencia misma que hizo de la original una película de culto.